This video provides a detailed explanation of the female menstrual cycle, covering hormonal, ovarian, and uterine aspects. The speaker aims to simplify a complex process, explaining the synchronization of these cycles and the role of key hormones.
El ciclo menstrual, o ciclo sexual femenino, es un proceso regular que ocurre en el sistema reproductor femenino, involucrando principalmente los ovarios y el útero. Su finalidad es la producción de óvulos y la preparación del útero para un posible embarazo. Si no hay fecundación, se produce la menstruación. Este ciclo es la sincronización de dos procesos: el ciclo ovárico y el ciclo uterino (o endometrial).
El ciclo ovárico se inicia con la liberación de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) por el hipotálamo, estimulando la adenohipófisis a liberar la hormona folículo-estimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH). La FSH estimula el desarrollo de múltiples folículos primordiales en los ovarios, pero solo uno se convierte en folículo dominante, el cual posee más receptores para FSH. Este folículo dominante secreta inhibina y estrógenos, inhibiendo el crecimiento de otros folículos. El folículo dominante pasa por diversas etapas de maduración (folículo primario, multilaminar, secundario, de Graaf) hasta alcanzar la madurez. El ovocito en su interior sufre cambios, dispersando organelos y formando vesículas con proteasas. Las células de la teca interna, estimuladas por la LH, producen testosterona y androstenediona, que la aromatasa (producida por las células de la granulosa) transforma en estrógenos (17-beta estradiol). Los estrógenos estimulan el crecimiento del endometrio.
Alrededor del día 14, un pico de LH causa la rotura del folículo y la ovulación. El ovocito es liberado y recogido por las fimbrias de las trompas de Falopio. Después de la ovulación, el resto del folículo forma el cuerpo lúteo (cuerpo amarillo), que secreta progesterona y estrógenos. La progesterona engrosa aún más el endometrio, preparándolo para la implantación. Si no hay fecundación, el cuerpo lúteo degenera tras 10-12 días, disminuyendo los niveles de progesterona. Esta disminución provoca la degeneración del endometrio, causando la menstruación (días 1-7). La pérdida de sangre es de 10 a 80 ml. El dolor menstrual leve es común, pero un dolor intenso se conoce como dismenorrea, relacionada con la disminución de las propiedades antiinflamatorias de la progesterona y la liberación de prostaglandinas. La fase lútea se caracteriza por la secreción de moco endometrial para crear un ambiente propicio para la implantación si el óvulo es fecundado. Finalmente, la fase menstrual marca el inicio de un nuevo ciclo.
El ciclo menstrual es como el calendario del cuerpo de una mujer. Es un proceso que se repite cada mes y prepara al cuerpo para un posible embarazo. Si no hay embarazo, hay sangrado, que es la menstruación. Este ciclo tiene dos partes principales que trabajan juntas: la parte de los ovarios y la parte del útero.
La parte de los ovarios empieza cuando el cerebro envía una señal a los ovarios para que empiecen a madurar varios óvulos. Solo uno de estos óvulos se desarrolla completamente. Este óvulo crece dentro de una pequeña bolsa llamada folículo. El folículo produce hormonas que ayudan a que el óvulo madure y también ayudan a que el útero se prepare para un posible embarazo.
Alrededor de la mitad del ciclo, aproximadamente el día 14, el óvulo sale del ovario. Esto se llama ovulación. Las trompas de Falopio "capturan" al óvulo y lo llevan hacia el útero. Si un espermatozoide fertiliza al óvulo, ocurre un embarazo. Si no, el óvulo se desecha.
Después de la ovulación, la parte del folículo que queda en el ovario forma una glándula llamada cuerpo lúteo. Esta glándula produce hormonas que ayudan a que el útero se prepare para un posible embarazo. Si no hay embarazo, el cuerpo lúteo se encoge y las hormonas disminuyen.
Cuando las hormonas bajan, el útero deja de prepararse para un embarazo y la capa interna se desprende, causando el sangrado menstrual. Este sangrado dura de 2 a 7 días, y es normal sentir un poco de dolor en la barriga, espalda, o piernas. Si el dolor es muy fuerte, se llama dismenorrea. Después del sangrado, el ciclo empieza de nuevo. Todo esto pasa normalmente entre los 9 y 15 años de edad hasta la menopausia, entre los 45 y 55 años, cuando termina el ciclo menstrual.
El ciclo menstrual es como un reloj interno en el cuerpo de la mujer, un proceso que se repite aproximadamente cada 28 días (aunque puede variar entre 20 y 35 días). Su objetivo principal es preparar al cuerpo para un posible embarazo. Si no hay embarazo, se produce la menstruación, que es el sangrado que se experimenta. Este ciclo no es solo una cosa, sino dos procesos que trabajan juntos: lo que pasa en los ovarios y lo que pasa en el útero.
Empecemos por los ovarios. Todo comienza en el cerebro, que envía una señal a los ovarios para que comiencen a desarrollar varios óvulos, pero solo uno llegará a madurar por completo. Cada óvulo crece dentro de una bolsita llamada folículo. A medida que el folículo crece, produce hormonas llamadas estrógeno y progesterona (aunque la progesterona juega un papel más importante más adelante). Estas hormonas son importantes porque ayudan a que el óvulo madure y también preparan al útero para un posible embarazo. El estrógeno causa que el endometrio (la capa interna del útero) crezca y se engrose.
Aproximadamente a la mitad del ciclo, normalmente alrededor del día 14, ocurre la ovulación: el óvulo maduro es liberado del ovario. Las trompas de Falopio, que parecen pequeños brazos, recogen el óvulo y lo guían hacia el útero. Si un espermatozoide fertiliza al óvulo durante este periodo fértil, se inicia un embarazo. Si no hay fertilización, el óvulo se descompone y se desecha.
Después de la ovulación, la parte del folículo que queda en el ovario se transforma en una glándula llamada cuerpo lúteo (cuerpo amarillo). El cuerpo lúteo produce principalmente progesterona, que continúa engrosando el endometrio del útero y lo prepara para recibir un óvulo fertilizado. La progesterona también provoca otros cambios, como un ligero aumento de la temperatura corporal y sensibilidad en los senos.
Si no hay embarazo, el cuerpo lúteo empieza a encogerse aproximadamente 10 a 12 días después de la ovulación, y los niveles de progesterona bajan. Con la disminución de progesterona, el endometrio ya no está sostenido y comienza a desintegrarse, lo que causa el sangrado menstrual. Este sangrado, que dura de 2 a 7 días y libera entre 10 a 80 mililitros de sangre, marca el final de un ciclo y el inicio de otro. Durante esta fase, es normal sentir molestias leves como cólicos, pero un dolor fuerte se considera dismenorrea. Una vez finalizada la menstruación, el ciclo comienza de nuevo, repitiéndose este proceso desde la pubertad (generalmente entre los 9 y 15 años) hasta la menopausia (aproximadamente entre los 45 y 55 años).