This video is a sermon from the "El que transforma mi ansiedad" (He Who Transforms My Anxiety) series, delivered by Pastor Ivan. It focuses on the power of prayer as the ultimate "arsenal" against anxiety, emphasizing the importance of making prayer a priority, a constant habit, and a sincere, honest dialogue with God. The sermon draws heavily from biblical examples, particularly the life of Jesus, to illustrate how prayer can transform worry into peace and strengthen faith.
Claro, aquí tienes los subtítulos en español para el video:
Este video es un sermón de la serie "El que transforma mi ansiedad", impartido por el Pastor Ivan. Se centra en el poder de la oración como el "arsenal" definitivo contra la ansiedad, enfatizando la importancia de hacer de la oración una prioridad, un hábito constante y un diálogo sincero y honesto con Dios. El sermón se basa en gran medida en ejemplos bíblicos, particularmente en la vida de Jesús, para ilustrar cómo la oración puede transformar la preocupación en paz y fortalecer la fe.
Aquí tienes un documento con las notas más importantes de la predicación, incluyendo todos los versículos mencionados:
Tema Central: La oración es el arma más poderosa y el "arsenal" fundamental para combatir la ansiedad y vivir una vida transformada en Cristo.
Versículos Clave:
Filipenses 4:6-7 (Nueva Traducción Viviente):
"No se preocupen por nada. En cambio, oren por todo; díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús."
Santiago 5:16 (segunda parte):
"La oración del justo es muy poderosa y efectiva."
Marcos 1:35:
"Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario donde se puso a orar."
Lucas 5:16:
"Pero Jesús siempre buscaba un lugar para estar solo. Jesús siempre."
Lucas 22:42:
"—Padre, si quieres, te pido que quites esta copa de mí. Sin embargo, que no se haga mi voluntad, sino la tuya."
Hebreos 4:16:
"Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más lo necesitemos."
1 Tesalonicenses 5:17:
"Orad sin cesar."
Lucas 22:44:
"Jesús, en tal agonía de espíritu, oraba con más fervor. Su sudor caía a tierra como grandes gotas de sangre."
Santiago 5:17 (contexto de Elías):
"Elías era tan humano como cualquiera de nosotros. Oró con fervor para que no cayera lluvia, y no llovió durante tres años y medio."
Hechos 2:42 (mencionado como pilar de la iglesia):
"Y perseveraban en las enseñanzas de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento de panes y en las oraciones."
Conceptos Fundamentales:
La Oración como Arsenal contra la Ansiedad:
Características Esenciales de la Oración:
Prioridad:
Constancia (Hábito/Disciplina):
Persistencia (Fervor):
Honestidad (Transparencia):
La Oración es Relación, No Repetición:
La Oración como Preparación y Obediencia:
El Poder de la Oración:
Testimonio Clave: Un testimonio compartido ilustra cómo, a pesar de la falta de documentos, la desesperación y las dificultades (problemas de vivienda, temor a perder el empleo, etc.), la familia decidió priorizar a Dios y orar con fe. Dios intervino milagrosamente, proveyendo trabajo, una casa y paz, demostrando que Dios tiene el control y resuelve lo imposible.
Llamado a la Acción:
Okay, here is the text of the video based on the transcript you provided. It's a lengthy sermon, so I'll present it in manageable chunks.
Part 1: Introduction and Philippians 4:6-7
(0:00) el que transforma mi ansiedad. Y estuvimos, vamos a hacer un repaso muy rápido, pero quiero que vayamos a la (0:05) palabra Filipenses, capítulo 4, versículo 6, y vamos a leerlo todos juntos en la (0:12) Nueva Traducción Viviente. Dice así, si me ayudan con las pantallas, por favor. (0:19) Y dice la palabra de la siguiente manera: "No se preocupen, vamos a intentarlo de nuevo. No se (0:26) preocupen nada." En cambio, oren por todo, (0:33) no se preocupen por nada. En cambio, oren por todo, (0:38) iglesia. Hay que orar por Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así (0:46) dice el versículo 7, así experimentarán la paz. Pasamos al versículo 7. Así experimentarán la paz de Dios que supera (0:54) todo. Así experimentarán la paz de Dios. ¿Cuándo? (1:01) ¿Cuándo experimento la paz de Dios? Cuando oro por todo, (1:08) así experimentarán la paz de Dios que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su (1:15) mente mientras vivan en Cristo Jesús. Vamos a hacer un repaso muy (1:20) rápido. Esta es la tercera semana que estamos hablando en relación a esta serie, el que transforma mi ansiedad. En (1:28) la primera semana, precisamente en Filipenses capítulo 4, pero un poquito antes, en el versículo 4, el apóstol (1:34) Pablo le escribía desde la cárcel a la primera iglesia que fundó en Europa, la iglesia de Filipos. Le escribe esta (1:41) carta y le dice, "Regocíjense." Y le dice, "Otra vez os digo, regocijaos." ¿Alguien se acuerda de cuál (1:49) fue la primera clave, el primer recurso que Dios nos da para enfrentar la (1:54) ansiedad? Es el gozo. El gozo del Señor es mi (1:59) fortaleza. Y hablábamos del gozo por su presencia, del gozo por su casa, el gozo (2:05) por su palabra, el gozo por pertenecer a la familia de la fe, el gozo por su salvación. ¿Cuántos dan gracias a Dios (2:13) que él nos ha salvado? Y hay que decirle, como decía el salmista, "Vuélveme el gozo de tu salvación." (2:20) El enemigo intentará robarte el gozo, porque si te roba el gozo, te roba doble. (2:25) Te roba el gozo, pero te roba las fuerzas, porque el gozo del Señor es mi (2:31) fortaleza. En la segunda enseñanza, la semana pasada vimos por qué no debemos hacer (2:39) concesiones. Dijimos, sin concesiones a las preocupaciones. Sin concesiones a la (2:45) preocupación. Ahora, sígueme en esta sucesión de ideas. El gozo del Señor es (2:51) mi fortaleza, es decir, las fuerzas que necesito para resistir en la ansiedad, (2:56) para caminar a pesar de las circunstancias que puedan sobrevenir a mi vida, las fuerzas que necesito para (3:02) enfrentarlo, las tomo del gozo que el Señor me da. El gozo del Señor me habla de resistencia. El gozo del Señor me (3:09) habla de firmeza, me habla de contención, me habla de defensa, pero quiero pasar a la ofensiva. Si quiero (3:16) pasar a la ofensiva, hacerle frente al enemigo contra la ansiedad, lo mejor del (3:22) arsenal para atacar la ansiedad es la oración. (3:28) Lo mejor del arsenal para atacar la ansiedad es la (3:36) No en vano dice el apóstol Pablo, no se preocupen por nada, en cambio, oren por todo. (3:44) Si quieres ir con todo el arsenal, si quieres en este tiempo hacer frente (3:51) al enemigo por la ansiedad, por ese espíritu de ansiedad, esa angustia, esa (3:57) preocupación, ese afán que de alguna u otra manera llega a tu vida, es (4:02) necesaria, es imprescindible, es innegociable. La oración, (4:08) la oración, la oración, la oración es innegociable, (4:14) es imprescindible, es la respiración del espíritu. Así como tu cuerpo necesita (4:21) oxígeno, necesita inhalar oxígeno, el espíritu necesita de la oración para (4:29) mantenerse vivo. La oración, (4:35) la oración. La oración no debería ser algo con lo (4:41) que negociáramos, no debería ser algo que de alguna manera (4:46) reemplacemos por otra serie de cosas. La oración es imprescindible (4:54) en nuestras vidas. Necesitamos vidas, vidas de oración. (5:04) Vidas de oración. Es por eso que el apóstol Pablo nos enseña y nos dice, "No se preocupen por (5:10) nada, en cambio, oren por todo. Yo empiezo a experimentar paz en mi vida, que es lo opuesto a la ansiedad cuando (5:17) cambio mis preocupaciones por oración. No se preocupen por nada. Si tengo, hay (5:23) gente que dice, "Es que no tengo tiempo para orar, pero sí tienes tiempo para preocuparte." Entonces, si tienes tiempo (5:28) para preocuparte, tienes tiempo para orar.
Part 2: The Power of Prayer vs. Worry
(5:36) Todo, todo, ¿qué? Todo qué todo es motivo de oración. Nada es motivo de (5:44) ansiedad. Si yo llevo mis ansiedades en oración, (5:51) necesito necesito esto sellarlo en mi mente y en mi corazón. En el momento que (5:57) yo decido dejar de preocuparme y empezar a orar, Dios empieza a poner paz en mi (6:02) corazón. Alguno puede decir, "Efectivamente, no tengo tiempo. ¿Alguna vez alguien? (6:08) Venga, por favor, (6:13) confiesen. Alguien en algún momento dijo, "Ay, es que hoy no me quedó tiempo (6:13) para orar." Solamente una persona honesta, un aplauso para Gustavo. (6:21) No, por favor, no le den un aplauso. Pero todos en algún momento hemos dicho, "Ay, (6:29) hoy no he tenido tiempo." Pero, ¿cuántos, cuántos pensamientos (6:34) pasaron por nuestra mente en los cuales estuvimos debatiéndonos hablando, (6:40) ¿sabías que hay una estadística que dice que en promedio pasamos 9 horas diarias hablando solos? (6:49) Ahora tiene sentido cuando vas por el barrio y ves a la a la hermanita con el (6:54) perro y va hablando y pobrecita, estás loca, pero tú también (7:01) hablas solo. 9 horas en promedio. 9 horas pasamos (7:08) hablando con nosotros mismos. Run, run, run, run, run, run. promedio. (7:15) Es decir, si tenemos tiempo para preocuparnos, tenemos tiempo para orar. A más oración, menos preocupación. (7:24) Escucha bien, por favor. A más oración, menos preocupación. El apóstol Pablo, (7:30) por favor, a mí me encanta recordar siempre esto. Desde una cárcel en Roma, (7:37) eso no motivo estar en la cárcel de preocupación. (7:44) Podemos irnos a Meco un rato, decirles que nos metan dentro y a ver si nos sale (7:50) escribir la misma carta que Pablo a la iglesia de Lightbo no se preocupen por nada. (7:57) Qué fuerte. El apóstol Pablo, encadenado, prisionero en la cárcel en Roma, le dice a la iglesia en Filipos, (8:04) "No se preocupen por nada, en cambio, oren por todo." Pablo en una cárcel no tenía preocupaciones, no tenía ansiedad, (8:09) no tenía estrés, pero ¿por qué? ¿En qué cabeza cabe? Porque en vez de preocuparse, Pablo estaba orando. (8:16) Cambia tus preocupaciones por oración y sé libre de la ansiedad en el nombre de (8:22) Jesús. Sé libre de la ansiedad en el nombre de Jesús. Recuerda lo que aprendimos la semana pasada. La (8:27) preocupación no cambia nada. Las preocupaciones no ayudan en nada. La preocupación no resuelve nada. La (8:34) preocupación no va a cambiar tu pasado, la preocupación no va a resolver el futuro, pero la preocupación te quita (8:41) las fuerzas de tu presente. Sin embargo, la oración lo cambia (8:49) absolutamente todo. Todo. (8:54) La oración en algunas ocasiones va a cambiar las circunstancias a tu alrededor, (9:02) pero la oración en algunas ocasiones no va a cambiar las circunstancias, (9:07) te va a cambiar a ti. La oración en algunas ocasiones no va a (9:14) transformar las situaciones, las circunstancias, porque a veces las circunstancias que están ocurriendo a (9:19) nuestro alrededor, esas que nos afligen, esas que nos preocupan, esas que nos que nos llenan de ansiedad, son necesarias a (9:26) fin de que Cristo sea formado en nosotros. Es decir, son las dificultades que Dios usa de una u otra manera para (9:33) que el Espíritu Santo nos transforme de gloria en gloria a la imagen de Cristo. Esto es necesario. Por eso el Señor (9:40) transforma nuestra ansiedad, nuestras preocupaciones, aquellos valles que nosotros decimos, "Esto, esto yo no creo (9:47) poder soportarlo." Pero el Señor es ese refinador que nunca va a hacer que el metal pase del límite a fin de que se (9:54) eche a perder. Él va a llegar siempre a tiempo para decir, "Ey, yo estoy aquí. (10:01) Yo soy el que tiene el control. Yo estoy sentado en el trono." Y toda ansiedad se va cuando uno en oración ha entendido. (10:09) No siempre cambiará mis circunstancias, pero lo que tenga que ser transformado en mí lo transformará a través de la (10:16) comunión con el Espíritu Santo por medio de la oración. (10:22) la oración. Si quieres ir con todo el arsenal, si quieres, fíjate, el enemigo sabe qué (10:29) poder hay en la oración. (10:34) Por eso cuando estás a punto de orar, de repente (10:40) pasan cosas, cosas pasan, (10:46) se vienen cositas. (10:51) La oración lo cambia todo. Cada vez que entras en oración sales diferente de esos tiempos. (10:57) En algunas ocasiones sales de tu tiempo de oración y la circunstancia ha cambiado, pero en otros momentos las circunstancias no cambian, pero en (11:05) oración eres tú el que ha cambiado. Es por eso que Santiago, el apóstol Santiago, nos anima (11:11) capítulo 5, en la segunda parte del versículo 16 dice así: "La oración del justo es muy (11:19) poderosa y efectiva. La oración del justo es muy poderosa y (11:29) efectiva. Familia, la oración no ha pasado de moda. Es más, la oración, (11:34) seguir a Jesús, ser discípulos de Cristo, no se trata de moda, ni se trata de un trending topic que va a salir en X (11:42) o en Instagram o en TikTok o donde quiera. ser discípulo de Jesús, vivir en (11:47) comunión con el Espíritu Santo, la oración en tiempos donde todo está a favor, pero sobre todo en los momentos (11:53) en que todo parece estar en contra. La oración del justo siempre, la oración del justo siempre es poderosa y (12:01) efectiva. La oración del justo siempre es poderosa y efectiva. La oración del (12:08) justo siempre es poderosa y efectiva. Y Jesús mismo dijo, (12:14) "Mi iglesia será llamada casa. (12:21) Casa de oración. Casa de oración. (12:28) Nos podrían faltar pantallas, (12:33) nos podrían faltar luces, nos podrían faltar sillas, (12:40) nos podrían faltar estas cuatro paredes, pero lo que nunca puede faltar en la (12:47) iglesia es la oración. ¿Quién (12:53) es la iglesia? ¿Quién es la iglesia? (13:01) El que no se dio por aludidos, métele el dedo en el ojo. Dile, "Tú, tú, tú eres la iglesia. Tú eres la iglesia. (13:07) Nosotros somos la iglesia." Hoy me gustaría compartir contigo (13:12) algunos principios, algunas verdades acerca de la oración que estoy seguro que van a sumergir a la iglesia en una (13:17) vida de oración más profunda. Este es un tiempo en que no podemos quedarnos en lo superficial. El Señor nos llama aguas (13:24) más profundas a sumergirnos en las profundidades del espíritu. Vamos allá. Si tu vida de oración es elevada a otro (13:30) nivel, tu vida también va a ir a otro nivel. Porque no somos llamados a vivir tiempos (13:37) de oración, sino vidas de oración. Y si vives una vida de oración, tu vida será (13:43) llevada a otro nivel. Y me gustaría inspirarte esta mañana en el mejor. Hoy quiero compartir (13:50) principios y verdades tomadas de la palabra, pero de la vida de Jesucristo, (13:55) de la vida de Jesús. Vamos a ver juntos el modelo de oración del Señor Jesús. Y le pido al Espíritu Santo que esta (14:01) palabra transforme tu vida como ha transformado la mía. Así que vamos a estudiar la vida de oración de Jesús. (14:07) Marcos capítulo 1, versículo 35 dice así la palabra. Muy de madrugada, cuando (14:13) todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar (14:19) solitario donde se puso a orar. Iglesia, el día de hoy no voy a hablar (14:25) de Pablo ni de Pedro. No voy a hablar del modelo de oración de Abraham ni del de Moisés. No voy a hablar acerca del (14:31) gran Daniel, ni tampoco voy a hablar del rey David. Hoy quiero hablar de aquel en quien nuestros ojos deben estar puestos. (14:38) puestos, los ojos en Jesús, en Jesucristo, el autor y el consumador de (14:44) nuestra fe. Y lo primero que me impacta es que el Señor Jesús, el Salvador del mundo, nuestro Rey, nuestro Señor, el (14:50) Dios todopoderoso, el que hizo la creación, el universo, él hizo de la (14:56) oración una prioridad. Jesús hizo de la oración una prioridad. (15:04) La Biblia dice que lo primero que Jesús hacía cada día cuando se levantaba no iba a predicar, tampoco iba a sanar (15:10) enfermos, no iba a hacer milagros ni a resucitar muertos, no iba a caminar sobre las aguas ni a multiplicar los (15:16) panes. Lo primero que Jesús hacía muy temprano por la mañana, su prioridad era (15:22) orar. Siempre lo primero que me impacta del modelo de (15:28) oración de Jesús es que para Jesús la prioridad en su vida, lo más importante en su vida era pasar tiempo con su Padre (15:35) celestial. Por lo tanto, el primer punto, si estás anotando y te aliento a que puedas tomar (15:42) notas, a que puedas anotar, si tú quieres que tu vida de oración sea transformada, la oración debe ser (15:49) prioridad. En esa escala de prioridades, en esa (15:55) lista de prioridades, la oración debe estar en primer lugar. Martín (16:02) Lutero lo dijo de esta manera. Así como para una persona es imposible vivir sin respirar, para un cristiano es imposible (16:09) vivir sin orar. Martín Lutero, (16:16) así como para una persona es imposible vivir sin respirar, ¿alguien está aquí? sin respirar, que nos avise, por favor, (16:22) levante la mano. Así como para una persona es imposible (16:28) vivir sin respirar, para un cristiano es imposible vivir sin orar. Es decir, (16:35) si yo digo ser cristiano y no estoy orando, no soy cristiano. (16:44) Porque ser cristiano no es solo querer en Jesús, es tener una relación con él (16:49) por medio de la oración. La oración es la respiración del espíritu. Necesitamos hablar de la (16:56) oración como un estilo de vida para Jesús. Lo primero, lo primero que él hacía al levantarse no era abrir su (17:02) teléfono, no era abrir el periódico, tampoco era abrir la nevera. Lo primero que Jesús hacía era levantarse e ir a (17:10) orar. También estaba complicado en aquel entonces abrir la nevera, ¿verdad? (17:16) Pero no iba a la despensa. Él oraba. ¿Cuántos en este lugar se (17:22) quieren parecer a Jesús? Amén. Qué pocos. (17:28) ¿Cuántos en este lugar se quieren parecer a Jesús? Amén. Que nos vean y digan, "Uh, Jesus." (17:38) Entonces, tenemos que aprender del modelo de oración de Jesús. (17:44) Así que lo primero, mi consejo, pero también mi motivación, que lo primero que hagamos por la mañana, no sea abrir el teléfono, que tampoco sé abrir el (17:50) periódico, tampoco la nevera, abre tu Biblia y ponte a orar. (17:57) Pon a Dios primero, el número uno en tu vida. Haz de tu vida de oración. una (18:03) prioridad. Haz de tu vida de oración una prioridad.
Part 3: The Word and the Spirit, and the Importance of Action
(18:13) Hay tanta gente que se sumerge en la palabra y gloria a Dios por los que se sumergen en la (18:20) palabra, pero hay gente que se sumerge en la palabra, pero luego no vive la palabra. (18:27) Ahí es donde tenemos que tener mucho cuidado. Luego hay otra gente que no agarra la palabra ni aunque le paguen, (18:38) pero anhela las manifestaciones del Espíritu de Dios y va en busca de las manifestaciones, (18:44) pero ahí está la palabra agarrando polvo. (18:50) Y yo creo en una generación que en una mano lleva la palabra de Dios, pero en la otra va de la mano del Espíritu de (18:56) Dios y dice, "Yo creo en la palabra, pero vivo la palabra y conforme creo en la palabra y vivo en comunión con el (19:03) Espíritu de Dios, entonces puedo creer que vivo en Hechos 28, 29, 30, 31, (19:11) porque el libro de los Hechos se sigue escribiendo hoy. Pero es importante que tú y yo estemos (19:18) firmes en la palabra, pero firmes en oración. Hay gente que conoce tanto de la (19:25) palabra, pero se ensobervecen por tanto conocimiento, (19:32) conocimiento sin aplicar. ¿De qué me sirve conocer, conocer, (19:37) conocer si no vivo, vivo, vivo. Míralo de esta manera. Hoy cuando te (19:44) vayas a dormir, haz de esta tu meta. Mi primera meta de la mañana va a ser (19:49) levantarme y orar. Y mi primera cita de la mañana no va (19:55) a ser con el jefe. Mi primera cita de la mañana no va a ser con la novia. El (20:01) mensajito de buenos días no va a ser con mi esposo, con mi esposa. Mi primera (20:06) cita no va a ser con mis compañeros del trabajo, va a ser con el Rey de Reyes y (20:11) Señor de Señores. Mi primera cita será con el Señor. Hazle una prioridad en tu vida. La vida de oración no es opcional, (20:18) es vital para el creyente, es vital para el cristiano. Recuerda, si tú pones todo (20:26) lo que quieres hacer en manos de Dios y escucha bien esto, por favor, vas a necesitar estar muy atento (20:33) porque si no a lo mejor no lo entiendes. Si tú pones todo lo que quieres hacer, (20:40) no lo que ya hiciste. Si tú pones todo lo que quieres hacer en (20:46) manos de Dios y te dejas dirigir por él, (20:52) Dios, lo pongo en tus manos y ahora hago lo que me da la gana, ¿no? Y te dejas dirigir por él, entonces la mano de Dios (21:00) estará en todo lo que haces. (21:05) Lo repetimos. Porque algunos tienen el símbolo de cargando. Aquí está cargando, está (21:11) cargando la información, procesando. (21:18) Si tú pones todo lo que quieres hacer en manos de Dios y te dejas dirigir por él, (21:25) ¿qué quiere decir que me dejo dirigir por él? Señor, mira, yo quiero hacer esto, pero si su dirección es, no, no (21:30) vas a hacer eso, va a hacer vas a hacer esto otro. Cuando tú estás poniendo todo en manos (21:36) de Dios y te dejas dirigir por él, entonces vas a tener la certeza y la (21:43) convicción de que todo lo que haces estará pasado por la mano (21:49) de Dios. Y esto esto es imprescindible porque la (21:54) palabra de Dios nos enseña que si somos hijos de Dios, entonces tenemos que vivir dirigidos por el Espíritu de Dios, (22:02) aquel que nos guía a toda la verdad. Levántate cada mañana, abre los ojos y que lo primero que hagas es poner ese (22:07) día en manos de Dios. Señor, todavía no he vivido este día, pero lo pongo en tus manos. De manera que como lo pongo en (22:12) tus manos y me dejo guiar por ti, entenderé que este día va a estar dirigido por ti. Señor, me levanto y pongo mi familia en (22:20) tus manos. Pongo mi matrimonio en tus manos, pongo mis hijos en tus manos. Pongo mi trabajo en tus manos. Conversa (22:25) con Dios. Habla con el Señor, escucha la voz de Dios. Y sobre todo, cuando él te hable, obedece la voz de Dios. (22:35) Pero necesitamos ese diálogo continuo. Primera de Tesalonicenses o segunda, uno (22:40) de los dos, pero en el libro, en la carta a los tesalonicenses, nos dice, "Orad sin (22:46) cesar." Y el pobre César se quedó solo. (22:52) Orad sin cesar. Orad sin cesar. Es decir, que estemos en ese diálogo (23:00) constante, en esa relación continua con el Señor (23:06) y obedece su voz. Yo me he dado cuenta de que incluso el sabe lo importante y lo poderosa que es la oración. Hasta el enemigo, hasta Satanás (23:14) sabe que la oración es poderosa. Por eso te vas a dar cuenta de que cada vez que te pones a orar, que tú tratas de orar, (23:20) el enemigo trata de interrumpir. No es coincidencia. (23:26) Uno está empezando a orar y es como si las alarmas del infierno (23:32) sonaran, que se va a poner a orar y todos demonios se va a poner a orar. ¿Qué hacemos? Para allá, interrumpen algo (23:39) hacen y comienzan a lloverte entonces mensajes (23:44) al teléfono y tú te quieres poner a horario. Ahí está. Eh, eh, te reprendo teléfono. (23:57) Llegan visitas, te tocan a la puerta, entra una llamada, alguien le ha pasado, solo me pasa a mí, por favor. Es que (24:03) esto es lo que sucede, que cuando uno se pone, cuando uno quiere dedicarle ese (24:09) tiempo al Señor, cuando es intencional en decir, "Señor, este espacio es para ti." Ahí llega el enemigo. Uh, (24:18) así sucede. Basta que uno quiera orar y determine en su corazón orar que comienzan a suceder (24:23) cosas, porque hasta el tiembla cada vez que te pones de rodillas y empiezas a orar. (24:31) Haz de la oración una prioridad y para eso vas a tener que declarar la guerra a las distracciones. (24:41) Para eso vas a tener que declarar la guerra, las distracciones. No permitas que nada ni nadie No permitas que nada (24:47) ni nadie se interponga entre tú y Dios. Haz de él tu prioridad. No importa, no (24:54) importa si te entra una llamada, no importa si te van a hacer una visita, si te mandan un mensaje. Mi prioridad es (25:01) buscar a Dios. Mi prioridad es una vida de oración. Lo primero que voy a hacer, así como Jesús lo hacía, me voy a (25:08) levantar y voy a orar. Voy a orar. (25:14) Muchos de nosotros queremos los resultados que tuvo Jesús en su ministerio. (25:19) Muchos de nosotros queremos ver milagros. ¿Cuántos quieren ver milagros en este lugar? Muchos queremos ver milagros. Muchos de nosotros queremos (25:26) ver las cosas que Jesús vio a lo largo de su ministerio. El crecimiento, la multiplicación, la predicación, la sanidad, pero no estamos dispuestos a (25:32) pagar el precio que Jesús pagó empezando por la oración. Muchos hacemos alarde de saber la (25:39) importancia de la oración, pero luego no vivimos la vida de oración. (25:45) Si tú te pones de rodillas como Jesús, podrás estar de pie frente a cualquier problema, frente a cualquier circunstancia, frente a cualquier (25:51) preocupación, frente a cualquier ansiedad. Y verás entonces la ansiedad (25:57) como la oportunidad perfecta para la intervención sobrenatural de Dios. (26:02) Y el Espíritu Santo estará transformando. Hay una canción que me encanta de una cantante, una salmista (26:10) española, Paquita Patiño. (26:15) Porque la ansiedad, la angustia, la preocupación muchas veces son son la (26:20) causa de nuestras lágrimas. (26:25) Y esta esta canción dice, "Habrán veces que las lágrimas (26:31) no te dejarán ver lo que el Padre quiere hacer en ti. (26:41) Pero un día al despertar (26:47) verás que todo ya pasó (26:53) y que era necesario ese dolor para que Cristo sea formado (27:02) en ti. A veces ese valle, esas preocupaciones, (27:08) esa ansiedad, ¿no? Pero un cristiano no puede tener ansiedad. ¿Cómo así? (27:16) a tocar la puerta y a veces hasta el Señor la permite, pero para formar a Cristo, (27:24) para probar también nuestra confianza en él, nuestra fe en él, nuestra obediencia, llevando nuestras (27:30) ansiedades, renunciando a tomar el control de las situaciones, apoyados en nuestra propia (27:37) prudencia y confiando en su soberanía y en su control, obedeciendo incluso cuando no entiendo (27:45) ni papá. Señor, me estás pidiendo esto y ¿por qué (27:50) me lo pides si no sé para qué? Pero si tú me lo pides, yo voy a obedecer. Y normalmente después de la (27:58) obediencia viene el entendimiento. (28:03) Pero el Señor nos prueba porque también es necesario que nuestra (28:09) fe sea probada y aprobada. (28:16) Qué importante, ¿verdad? Lo primero que hizo Jesús, Jesús hizo de la oración una prioridad. Segundo, mira lo que dice (28:22) Lucas, capítulo 5, versículo 16. Y dice así la palabra, pero Jesús siempre, Jesús siempre. Jesús, ¿cuándo? (28:29) ¿Cuándo? Siempre. Jesús, siempre. Jesús (28:42) siempre. Ah, ya está. Vamos a rapear. Jesús siempre, fíjate, siempre en el (28:50) griego, en el hebreo, en el arameo, en el inglés, en el francés, en el español y en el portugués, cada vez que buscan (28:56) la palabra siempre, ¿sabes lo que significa? Siempre. Siempre significa todos los (29:02) días, significa todas las semanas del año, significa todos los meses. Pero Jesús siempre buscaba un lugar para (29:10) estar solo. Jesús siempre. (29:16) Jesús siempre. Siempre. Entendamos esto. Jesús no solo oraba por las mañanas, no solamente era (29:22) lo que hacía primero, además era lo que hacía siempre. Una vez más, no solamente (29:28) era lo primero que hacía en Elía, no solamente era una prioridad, era lo que siempre hacía. (29:35) Esto nos empieza a dar algo de entendimiento en relación a lo que el Señor espera de nosotros en una (29:41) relación. Siempre, no solamente oraba todas las mañanas de noviembre, no solamente oraba (29:47) todos los domingos por la mañana, sino que oraba siempre. Pero Jesús es que tenemos que entenderlo para Jesús. (29:54) Entonces, la oración no solamente era una prioridad, era un hábito, era una disciplina en su vida. Para Jesús la (30:00) oración era algo constante. (30:05) Haz de la oración una constante. (30:11) En primer lugar, haz de una oración una prioridad. Haz de la oración una (30:17) prioridad. La prioridad. Pero ha de la oración una constante. Tú (30:24) quieres que tu vida de oración sea transformada. Tú quieres que tu relación con el Señor crezca. Tú quieres crecer (30:30) en madurez, en espíritu. Quieres profundizar. Quieres que los cimientos, que las bases, que lo que que lo que es (30:37) tu vida de discípulo en el Señor crezca. Ora, (30:44) ora. Pasa tiempo con Dios. Huele a Dios. Huele a Jesús, (30:51) desprende su aroma. Qué importante para Jesús. Entonces, la oración no solo era una prioridad, era (30:58) una disciplina, era un hábito. Tú quieres que tu vida de oración sea (31:03) transformada, que vaya a otro nivel, tienes que ser constante en la oración. La oración no puede ser flor de un día. (31:12) La oración no nos puede durar lo que un helado al sol. (31:18) La oración no solamente puede ser en los momentos en que estás pasando una situación difícil o todo lo contrario, o (31:23) en un momento en que estás pasando una circunstancia buena, alegre. (31:29) Si tú quieres que tu vida de oración sea poderosa, si quieres llevar tu vida de oración a otro nivel, tienes que orar como Jesús y tienes que hacer de la (31:35) oración una prioridad, pero también un hábito, una prioridad y una disciplina. Eso, ¿qué significa? Que lo voy a hacer (31:43) siempre. Ahora, si tú quieres que tu vida de oración mejore, necesitas ser (31:49) consistente, constante. (31:54) Y para ser constante, lo que encuentro en la vida de Jesús es que él siempre oraba a la misma hora y en el mismo (32:01) lugar. Una vez, una vez más, a la misma hora, en el mismo lugar. La Biblia dice que siempre, siempre oraba. Pero cuando (32:08) tú lees los evangelios, te das cuenta de que Jesús tenía el hábito de orar siempre de mañana, muy temprano, cuando (32:13) todavía no había salido el sol. Ahora, ¿qué es lo que te quiero decir? No es que tú también tienes que orar todas las (32:19) mañanas, porque quizá por tu trabajo o por tus estudios no lo puedes hacer siempre por (32:25) la mañana, pero busca, por favor, y trata de tener una hora en la que puedas separar, en la que te puedas apartar y (32:31) puedas buscar de Dios. Algunos prefieren orar de mañana y otros prefieren orar de noche. Algunos prefieren orar (32:38) arrodillados y otros prefieren otros prefieren orar de pie. Algunos prefieren orar despiertos y otros prefieren orar (32:5
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Part 2: The Power of Prayer vs. Worry
(5:36) Todo, todo, ¿qué? Todo qué todo es motivo de oración. Nada es motivo de (5:44) ansiedad. Si yo llevo mis ansiedades en oración, (5:51) necesito necesito esto sellarlo en mi mente y en mi corazón. En el momento que (5:57) yo decido dejar de preocuparme y empezar a orar, Dios empieza a poner paz en mi (6:02) corazón. Alguno puede decir, "Efectivamente, no tengo tiempo. ¿Alguna vez alguien? (6:08) Venga, por favor, (6:13) confiesen. Alguien en algún momento dijo, "Ay, es que hoy no me quedó tiempo (6:13) para orar." Solamente una persona honesta, un aplauso para Gustavo. (6:21) No, por favor, no le den un aplauso. Pero todos en algún momento hemos dicho, "Ay, (6:29) hoy no he tenido tiempo." Pero, ¿cuántos, cuántos pensamientos (6:34) pasaron por nuestra mente en los cuales estuvimos debatiéndonos hablando, (6:40) ¿sabías que hay una estadística que dice que en promedio pasamos 9 horas diarias hablando solos? (6:49) Ahora tiene sentido cuando vas por el barrio y ves a la a la hermanita con el (6:54) perro y va hablando y pobrecita, estás loca, pero tú también (7:01) hablas solo. 9 horas en promedio. 9 horas pasamos (7:08) hablando con nosotros mismos. Run, run, run, run, run, run. promedio. (7:15) Es decir, si tenemos tiempo para preocuparnos, tenemos tiempo para orar. A más oración, menos preocupación. (7:24) Escucha bien, por favor. A más oración, menos preocupación. El apóstol Pablo, (7:30) por favor, a mí me encanta recordar siempre esto. Desde una cárcel en Roma, (7:37) eso no motivo estar en la cárcel de preocupación. (7:44) Podemos irnos a Meco un rato, decirles que nos metan dentro y a ver si nos sale (7:50) escribir la misma carta que Pablo a la iglesia de Lightbo no se preocupen por nada. (7:57) Qué fuerte. El apóstol Pablo, encadenado, prisionero en la cárcel en Roma, le dice a la iglesia en Filipos, (8:04) "No se preocupen por nada, en cambio, oren por todo." Pablo en una cárcel no tenía preocupaciones, no tenía ansiedad, (8:09) no tenía estrés, pero ¿por qué? ¿En qué cabeza cabe? Porque en vez de preocuparse, Pablo estaba orando. (8:16) Cambia tus preocupaciones por oración y sé libre de la ansiedad en el nombre de (8:22) Jesús. Sé libre de la ansiedad en el nombre de Jesús. Recuerda lo que aprendimos la semana pasada. La (8:27) preocupación no cambia nada. Las preocupaciones no ayudan en nada. La preocupación no resuelve nada. La (8:34) preocupación no va a cambiar tu pasado, la preocupación no va a resolver el futuro, pero la preocupación te quita (8:41) las fuerzas de tu presente. Sin embargo, la oración lo cambia (8:49) absolutamente todo. Todo. (8:54) La oración en algunas ocasiones va a cambiar las circunstancias a tu alrededor, (9:02) pero la oración en algunas ocasiones no va a cambiar las circunstancias, (9:07) te va a cambiar a ti. La oración en algunas ocasiones no va a (9:14) transformar las situaciones, las circunstancias, porque a veces las circunstancias que están ocurriendo a (9:19) nuestro alrededor, esas que nos afligen, esas que nos preocupan, esas que nos que nos llenan de ansiedad, son necesarias a (9:26) fin de que Cristo sea formado en nosotros. Es decir, son las dificultades que Dios usa de una u otra manera para (9:33) que el Espíritu Santo nos transforme de gloria en gloria a la imagen de Cristo. Esto es necesario. Por eso el Señor (9:40) transforma nuestra ansiedad, nuestras preocupaciones, aquellos valles que nosotros decimos, "Esto, esto yo no creo (9:47) poder soportarlo." Pero el Señor es ese refinador que nunca va a hacer que el metal pase del límite a fin de que se (9:54) eche a perder. Él va a llegar siempre a tiempo para decir, "Ey, yo estoy aquí. (10:01) Yo soy el que tiene el control. Yo estoy sentado en el trono." Y toda ansiedad se va cuando uno en oración ha entendido. (10:09) No siempre cambiará mis circunstancias, pero lo que tenga que ser transformado en mí lo transformará a través de la (10:16) comunión con el Espíritu Santo por medio de la oración. (10:22) la oración. Si quieres ir con todo el arsenal, si quieres, fíjate, el enemigo sabe qué (10:29) poder hay en la oración. (10:34) Por eso cuando estás a punto de orar, de repente (10:40) pasan cosas, cosas pasan, (10:46) se vienen cositas. (10:51) La oración lo cambia todo. Cada vez que entras en oración sales diferente de esos tiempos. (10:57) En algunas ocasiones sales de tu tiempo de oración y la circunstancia ha cambiado, pero en otros momentos las circunstancias no cambian, pero en (11:05) oración eres tú el que ha cambiado. Es por eso que Santiago, el apóstol Santiago, nos anima (11:11) capítulo 5, en la segunda parte del versículo 16 dice así: "La oración del justo es muy (11:19) poderosa y efectiva. La oración del justo es muy poderosa y (11:29) efectiva. Familia, la oración no ha pasado de moda. Es más, la oración, (11:34) seguir a Jesús, ser discípulos de Cristo, no se trata de moda, ni se trata de un trending topic que va a salir en X (11:42) o en Instagram o en TikTok o donde quiera. ser discípulo de Jesús, vivir en (11:47) comunión con el Espíritu Santo, la oración en tiempos donde todo está a favor, pero sobre todo en los momentos (11:53) en que todo parece estar en contra. La oración del justo siempre, la oración del justo siempre es poderosa y (12:01) efectiva. La oración del justo siempre es poderosa y efectiva. La oración del (12:08) justo siempre es poderosa y efectiva. Y Jesús mismo dijo, (12:14) "Mi iglesia será llamada casa. (12:21) Casa de oración. Casa de oración. (12:28) Nos podrían faltar pantallas, (12:33) nos podrían faltar luces, nos podrían faltar sillas, (12:40) nos podrían faltar estas cuatro paredes, pero lo que nunca puede faltar en la (12:47) iglesia es la oración. ¿Quién (12:53) es la iglesia? ¿Quién es la iglesia? (13:01) El que no se dio por aludidos, métele el dedo en el ojo. Dile, "Tú, tú, tú eres la iglesia. Tú eres la iglesia. (13:07) Nosotros somos la iglesia." Hoy me gustaría compartir contigo (13:12) algunos principios, algunas verdades acerca de la oración que estoy seguro que van a sumergir a la iglesia en una (13:17) vida de oración más profunda. Este es un tiempo en que no podemos quedarnos en lo superficial. El Señor nos llama aguas (13:24) más profundas a sumergirnos en las profundidades del espíritu. Vamos allá. Si tu vida de oración es elevada a otro (13:30) nivel, tu vida también va a ir a otro nivel. Porque no somos llamados a vivir tiempos (13:37) de oración, sino vidas de oración. Y si vives una vida de oración, tu vida será (13:43) llevada a otro nivel. Y me gustaría inspirarte esta mañana en el mejor. Hoy quiero compartir (13:50) principios y verdades tomadas de la palabra, pero de la vida de Jesucristo, (13:55) de la vida de Jesús. Vamos a ver juntos el modelo de oración del Señor Jesús. Y le pido al Espíritu Santo que esta (14:01) palabra transforme tu vida como ha transformado la mía. Así que vamos a estudiar la vida de oración de Jesús. (14:07) Marcos capítulo 1, versículo 35 dice así la palabra. Muy de madrugada, cuando (14:13) todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar (14:19) solitario donde se puso a orar. Iglesia, el día de hoy no voy a hablar (14:25) de Pablo ni de Pedro. No voy a hablar del modelo de oración de Abraham ni del de Moisés. No voy a hablar acerca del (14:31) gran Daniel, ni tampoco voy a hablar del rey David. Hoy quiero hablar de aquel en quien nuestros ojos deben estar puestos. (14:38) puestos, los ojos en Jesús, en Jesucristo, el autor y el consumador de (14:44) nuestra fe. Y lo primero que me impacta es que el Señor Jesús, el Salvador del mundo, nuestro Rey, nuestro Señor, el (14:50) Dios todopoderoso, el que hizo la creación, el universo, él hizo de la (14:56) oración una prioridad. Jesús hizo de la oración una prioridad. (15:04) La Biblia dice que lo primero que Jesús hacía cada día cuando se levantaba no iba a predicar, tampoco iba a sanar (15:10) enfermos, no iba a hacer milagros ni a resucitar muertos, no iba a caminar sobre las aguas ni a multiplicar los (15:16) panes. Lo primero que Jesús hacía muy temprano por la mañana, su prioridad era (15:22) orar. Siempre lo primero que me impacta del modelo de (15:28) oración de Jesús es que para Jesús la prioridad en su vida, lo más importante en su vida era pasar tiempo con su Padre (15:35) celestial. Por lo tanto, el primer punto, si estás anotando y te aliento a que puedas tomar (15:42) notas, a que puedas anotar, si tú quieres que tu vida de oración sea transformada, la oración debe ser (15:49) prioridad. En esa escala de prioridades, en esa (15:55) lista de prioridades, la oración debe estar en primer lugar. Martín (16:02) Lutero lo dijo de esta manera. Así como para una persona es imposible vivir sin respirar, para un cristiano es imposible (16:09) vivir sin orar. Martín Lutero, (16:16) así como para una persona es imposible vivir sin respirar, ¿alguien está aquí? sin respirar, que nos avise, por favor, (16:22) levante la mano. Así como para una persona es imposible (16:28) vivir sin respirar, para un cristiano es imposible vivir sin orar. Es decir, (16:35) si yo digo ser cristiano y no estoy orando, no soy cristiano. (16:44) Porque ser cristiano no es solo querer en Jesús, es tener una relación con él (16:49) por medio de la oración. La oración es la respiración del espíritu. Necesitamos hablar de la (16:56) oración como un estilo de vida para Jesús. Lo primero, lo primero que él hacía al levantarse no era abrir su (17:02) teléfono, no era abrir el periódico, tampoco era abrir la nevera. Lo primero que Jesús hacía era levantarse e ir a (17:10) orar. También estaba complicado en aquel entonces abrir la nevera, ¿verdad? (17:16) Pero no iba a la despensa. Él oraba. ¿Cuántos en este lugar se (17:22) quieren parecer a Jesús? Amén. Qué pocos. (17:28) ¿Cuántos en este lugar se quieren parecer a Jesús? Amén. Que nos vean y digan, "Uh, Jesus." (17:38) Entonces, tenemos que aprender del modelo de oración de Jesús. (17:44) Así que lo primero, mi consejo, pero también mi motivación, que lo primero que hagamos por la mañana, no sea abrir el teléfono, que tampoco sé abrir el (17:50) periódico, tampoco la nevera, abre tu Biblia y ponte a orar. (17:57) Pon a Dios primero, el número uno en tu vida. Haz de tu vida de oración. una (18:03) prioridad. Haz de tu vida de oración una prioridad. (18:13) Hay tanta gente que se sumerge en la palabra y gloria a Dios por los que se sumergen en la (18:20) palabra, pero hay gente que se sumerge en la palabra, pero luego no vive la palabra. (18:27) Ahí es donde tenemos que tener mucho cuidado. Luego hay otra gente que no agarra la palabra ni aunque le paguen, (18:38) pero anhela las manifestaciones del Espíritu de Dios y va en busca de las manifestaciones, (18:44) pero ahí está la palabra agarrando polvo. (18:50) Y yo creo en una generación que en una mano lleva la palabra de Dios, pero en la otra va de la mano del Espíritu de (18:56) Dios y dice, "Yo creo en la palabra, pero vivo la palabra y conforme creo en la palabra y vivo en comunión con el (19:03) Espíritu de Dios, entonces puedo creer que vivo en Hechos 28, 29, 30, 31, (19:11) porque el libro de los Hechos se sigue escribiendo hoy. Pero es importante que tú y yo estemos (19:18) firmes en la palabra, pero firmes en oración. Hay gente que conoce tanto de la (19:25) palabra, pero se ensobervecen por tanto conocimiento, (19:32) conocimiento sin aplicar. ¿De qué me sirve conocer, conocer, (19:37) conocer si no vivo, vivo, vivo. Míralo de esta manera. Hoy cuando te (19:44) vayas a dormir, haz de esta tu meta. Mi primera meta de la mañana va a ser (19:49) levantarme y orar. Y mi primera cita de la mañana no va (19:55) a ser con el jefe. Mi primera cita de la mañana no va a ser con la novia. El (20:01) mensajito de buenos días no va a ser con mi esposo, con mi esposa. Mi primera (20:06) cita no va a ser con mis compañeros del trabajo, va a ser con el Rey de Reyes y (20:11) Señor de Señores. Mi primera cita será con el Señor. Hazle una prioridad en tu vida. La vida de oración no es opcional, (20:18) es vital para el creyente, es vital para el cristiano. Recuerda, si tú pones todo (20:26) lo que quieres hacer en manos de Dios y escucha bien esto, por favor, vas a necesitar estar muy atento (20:33) porque si no a lo mejor no lo entiendes. Si tú pones todo lo que quieres hacer, (20:40) no lo que ya hiciste. Si tú pones todo lo que quieres hacer en (20:46) manos de Dios y te dejas dirigir por él, (20:52) Dios, lo pongo en tus manos y ahora hago lo que me da la gana, ¿no? Y te dejas dirigir por él, entonces la mano de Dios (21:00) estará en todo lo que haces. (21:05) Lo repetimos. Porque algunos tienen el símbolo de cargando. Aquí está cargando, está (21:11) cargando la información, procesando. (21:18) Si tú pones todo lo que quieres hacer en manos de Dios y te dejas dirigir por él, (21:25) ¿qué quiere decir que me dejo dirigir por él? Señor, mira, yo quiero hacer esto, pero si su dirección es, no, no (21:30) vas a hacer eso, va a hacer vas a hacer esto otro. Cuando tú estás poniendo todo en manos (21:36) de Dios y te dejas dirigir por él, entonces vas a tener la certeza y la (21:43) convicción de que todo lo que haces estará pasado por la mano (21:49) de Dios. Y esto esto es imprescindible porque la (21:54) palabra de Dios nos enseña que si somos hijos de Dios, entonces tenemos que vivir dirigidos por el Espíritu de Dios, (22:02) aquel que nos guía a toda la verdad. Levántate cada mañana, abre los ojos y que lo primero que hagas es poner ese (22:07) día en manos de Dios. Señor, todavía no he vivido este día, pero lo pongo en tus manos. De manera que como lo pongo en (22:12) tus manos y me dejo guiar por ti, entenderé que este día va a estar dirigido por ti. Señor, me levanto y pongo mi familia en (22:20) tus manos. Pongo mi matrimonio en tus manos, pongo mis hijos en tus manos. Pongo mi trabajo en tus manos. Conversa (22:25) con Dios. Habla con el Señor, escucha la voz de Dios. Y sobre todo, cuando él te hable, obedece la voz de Dios. (22:35) Pero necesitamos ese diálogo continuo. Primera de Tesalonicenses o segunda, uno (22:40) de los dos, pero en el libro, en la carta a los tesalonicenses, nos dice, "Orad sin (22:46) cesar." Y el pobre César se quedó solo. (22:52) Orad sin cesar. Orad sin cesar. Es decir, que estemos en ese diálogo (23:00) constante, en esa relación continua con el Señor (23:06) y obedece su voz. Yo me he dado cuenta de que incluso el sabe lo importante y lo poderosa que es la oración. Hasta el enemigo, hasta Satanás (23:14) sabe que la oración es poderosa. Por eso te vas a dar cuenta de que cada vez que te pones a orar, que tú tratas de orar, (23:20) el enemigo trata de interrumpir. No es coincidencia. (23:26) Uno está empezando a orar y es como si las alarmas del infierno (23:32) sonaran, que se va a poner a orar y todos demonios se va a poner a orar. ¿Qué hacemos? Para allá, interrumpen algo (23:39) hacen y comienzan a lloverte entonces mensajes (23:44) al teléfono y tú te quieres poner a horario. Ahí está. Eh, eh, te reprendo teléfono. (23:57) Llegan visitas, te tocan a la puerta, entra una llamada, alguien le ha pasado, solo me pasa a mí, por favor. Es que (24:03) esto es lo que sucede, que cuando uno se pone, cuando uno quiere dedicarle ese (24:09) tiempo al Señor, cuando es intencional en decir, "Señor, este espacio es para ti." Ahí llega el enemigo. Uh, (24:18) así sucede. Basta que uno quiera orar y determine en su corazón orar que comienzan a suceder (24:23) cosas, porque hasta el tiembla cada vez que te pones de rodillas y empiezas a orar. (24:31) Haz de la oración una prioridad y para eso vas a tener que declarar la guerra a las distracciones. (24:41) Para eso vas a tener que declarar la guerra, las distracciones. No permitas que nada ni nadie No permitas que nada (24:47) ni nadie se interponga entre tú y Dios. Haz de él tu prioridad. No importa, no (24:54) importa si te entra una llamada, no importa si te van a hacer una visita, si te mandan un mensaje. Mi prioridad es (25:01) buscar a Dios. Mi prioridad es una vida de oración. Lo primero que voy a hacer, así como Jesús lo hacía, me voy a (25:08) levantar y voy a orar. Voy a orar. (25:14) Muchos de nosotros queremos los resultados que tuvo Jesús en su ministerio. (25:19) Muchos de nosotros queremos ver milagros. ¿Cuántos quieren ver milagros en este lugar? Muchos queremos ver milagros. Muchos de nosotros queremos (25:26) ver las cosas que Jesús vio a lo largo de su ministerio. El crecimiento, la multiplicación, la predicación, la sanidad, pero no estamos dispuestos a (25:32) pagar el precio que Jesús pagó empezando por la oración. Muchos hacemos alarde de saber la (25:39) importancia de la oración, pero luego no vivimos la vida de oración. (25:45) Si tú te pones de rodillas como Jesús, podrás estar de pie frente a cualquier problema, frente a cualquier circunstancia, frente a cualquier (25:51) preocupación, frente a cualquier ansiedad. Y verás entonces la ansiedad (25:57) como la oportunidad perfecta para la intervención sobrenatural de Dios. (26:02) Y el Espíritu Santo estará transformando. Hay una canción que me encanta de una cantante, una salmista (26:10) española, Paquita Patiño. (26:15) Porque la ansiedad, la angustia, la preocupación muchas veces son son la (26:20) causa de nuestras lágrimas. (26:25) Y esta esta canción dice, "Habrán veces que las lágrimas (26:31) no te dejarán ver lo que el Padre quiere hacer en ti. (26:41) Pero un día al despertar (26:47) verás que todo ya pasó (26:53) y que era necesario ese dolor para que Cristo sea formado (27:02) en ti. A veces ese valle, esas preocupaciones, (27:08) esa ansiedad, ¿no? Pero un cristiano no puede tener ansiedad. ¿Cómo así? (27:16) a tocar la puerta y a veces hasta el Señor la permite, pero para formar a Cristo, (27:24) para probar también nuestra confianza en él, nuestra fe en él, nuestra obediencia, llevando nuestras (27:30) ansiedades, renunciando a tomar el control de las situaciones, apoyados en nuestra propia (27:37) prudencia y confiando en su soberanía y en su control, obedeciendo incluso cuando no entiendo (27:45) ni papá. Señor, me estás pidiendo esto y ¿por qué (27:50) me lo pides si no sé para qué? Pero si tú me lo pides, yo voy a obedecer. Y normalmente después de la (27:58) obediencia viene el entendimiento. (28:03) Pero el Señor nos prueba porque también es necesario que nuestra (28:09) fe sea probada y aprobada. (28:16) Qué importante, ¿verdad? Lo primero que hizo Jesús, Jesús hizo de la oración una prioridad. Segundo, mira lo que dice (28:22) Lucas, capítulo 5, versículo 16. Y dice así la palabra, pero Jesús siempre, Jesús siempre. Jesús, ¿cuándo? (28:29) ¿Cuándo? Siempre. Jesús, siempre. Jesús (28:42) siempre. Ah, ya está. Vamos a rapear. Jesús siempre, fíjate, siempre en el (28:50) griego, en el hebreo, en el arameo, en el inglés, en el francés, en el español y en el portugués, cada vez que buscan (28:56) la palabra siempre, ¿sabes lo que significa? Siempre. Siempre significa todos los (29:02) días, significa todas las semanas del año, significa todos los meses. Pero Jesús siempre buscaba un lugar para (29:10) estar solo. Jesús siempre. (29:16) Jesús siempre. Siempre. Entendamos esto. Jesús no solo oraba por las mañanas, no solamente era (29:22) lo que hacía primero, además era lo que hacía siempre. Una vez más, no solamente (29:28) era lo primero que hacía en Elía, no solamente era una prioridad, era lo que siempre hacía. (29:35) Esto nos empieza a dar algo de entendimiento en relación a lo que el Señor espera de nosotros en una (29:41) relación. Siempre, no solamente oraba todas las mañanas de noviembre, no solamente oraba (29:47) todos los domingos por la mañana, sino que oraba siempre. Pero Jesús es que tenemos que entenderlo para Jesús. (29:54) Entonces, la oración no solamente era una prioridad, era un hábito, era una disciplina en su vida. Para Jesús la (30:00) oración era algo constante. (30:05) Haz de la oración una constante. (30:11) En primer lugar, haz de una oración una prioridad. Haz de la oración una (30:17) prioridad. La prioridad. Pero ha de la oración una constante. Tú (30:24) quieres que tu vida de oración sea transformada. Tú quieres que tu relación con el Señor crezca. Tú quieres crecer (30:30) en madurez, en espíritu. Quieres profundizar. Quieres que los cimientos, que las bases, que lo que que lo que es (30:37) tu vida de discípulo en el Señor crezca. Ora, (30:44) ora. Pasa tiempo con Dios. Huele a Dios. Huele a Jesús, (30:51) desprende su aroma. Qué importante para Jesús. Entonces, la oración no solo era una prioridad, era (30:58) una disciplina, era un hábito. Tú quieres que tu vida de oración sea (31:03) transformada, que vaya a otro nivel, tienes que ser constante en la oración. La oración no puede ser flor de un día. (31:12) La oración no nos puede durar lo que un helado al sol. (31:18) La oración no solamente puede ser en los momentos en que estás pasando una situación difícil o todo lo contrario, o (31:23) en un momento en que estás pasando una circunstancia buena, alegre. (31:29) Si tú quieres que tu vida de oración sea poderosa, si quieres llevar tu vida de oración a otro nivel, tienes que orar como Jesús y tienes que hacer de la (31:35) oración una prioridad, pero también un hábito, una prioridad y una disciplina. Eso, ¿qué significa? Que lo voy a hacer (31:43) siempre. Ahora, si tú quieres que tu vida de oración mejore, necesitas ser (31:49) consistente, constante. (31:54) Y para ser constante, lo que encuentro en la vida de Jesús es que él siempre oraba a la misma hora y en el mismo (32:01) lugar. Una vez, una vez más, a la misma hora, en el mismo lugar. La Biblia dice que siempre, siempre oraba. Pero cuando (32:08) tú lees los evangelios, te das cuenta de que Jesús tenía el hábito de orar siempre de mañana, muy temprano, cuando (32:13) todavía no había salido el sol. Ahora, ¿qué es lo que te quiero decir? No es que tú también tienes que orar todas las (32:19) mañanas, porque quizá por tu trabajo o por tus estudios no lo puedes hacer siempre por (32:25) la mañana, pero busca, por favor, y trata de tener una hora en la que puedas separar, en la que te puedas apartar y (32:31) puedas buscar de Dios. Algunos prefieren orar de mañana y otros prefieren orar de noche. Algunos prefieren orar (32:38) arrodillados y otros prefieren otros prefieren orar de pie. Algunos prefieren orar despiertos y otros prefieren orar (32:52) Lo importante es que hagas de la oración una prioridad. ¿Y qué hagas de la oración? (32:58) una constante, un hábito. Lo voy a hacer de mañana y lo voy a hacer siempre. (33:05) Lucas, capítulo 6, versículo 12, dice, "En aquellos días se fue Jesús a la montaña y pasó la noche orando a Dios." (33:18) Pasó toda la noche orando a Dios. No solo fue una oración constante, fue (33:24) una oración persistente, fue perseverante. Jesús en algún momento (33:31) dio el ejemplo a sus discípulos de aquella viuda que iba donde el juez todos los días, todos los días, y le insistía y le insistía y le insistía (33:38) hasta que el juez por fin respondió a su llamado, a su pedido. Pero Jesús no solo lo predicó, además lo modeló, no solo lo (33:44) enseñó, sino que lo ejemplificó con su propia vida, con su propio ejemplo, valga la redundancia. Y podemos ver en (33:51) la vida de Jesús, en su vida de oración, no solamente la prioridad, la constancia, sino la persistencia. (33:59) Toda la noche oraba, toda la noche se la pasaba, se la pasó orando. (34:05) Si todos nosotros somos honestos, tenemos que reconocer que muchas veces no tenemos el deseo de orar. (34:15) Si somos honestos, si hablamos claro, sin pelos en la lengua, sin pelua, (34:22) si hablamos claro, muchas veces no vamos a tener ganas de orar, pero por eso la oración no puede ser solo un (34:28) sentimiento, no puede ser solo una emoción, no es cuando tengo ganas, no es cuando lo siento, porque si tú vas a tu (34:35) tiempo en de oración en emociones o en sentimientos, tu vida de oración no va a (34:41) ser constante. Si tu vida de oración depende de tus (34:47) sentimientos y emociones, con lo volátiles que son las emociones, (34:52) no va a ser una vida de oración constante. (34:57) Tu vida de oración va a ser persistente, va a ser constante, va a ser perseverante (35:05) siempre que entiendas que la oración debe ser no movida por emociones, sino (35:10) por la convicción. de que es una necesidad, de que lo necesito, pero no siempre me (35:18) apetece. A mí no me apetece, siempre debiera. (35:23) Pero, ¿vamos a ser honestos o no vamos a ser honestos? Habrá días que tengas ganas y otros días (35:29) que no tengas ganas. Pero, ¿sabes de qué me he dado cuenta? Muchas veces, escucha bien esto, muchas veces cuando menos (35:36) ganas tenemos de orar es cuando más necesitamos orar. (35:43) Muchas veces cuando menos ganas tenemos de orar es cuando más necesitamos orar. (35:48) Es por eso que con ganas o sin ganas, queriendo o no queriendo, no voy a basar mi vida de oración en emociones, sino en (35:55) convicciones. Sé que es mi prioridad y sé que es un hábito y lo voy a hacer siempre. Si Jesús lo hizo, yo también lo (36:02) voy a hacer. Voy a seguir sus pasos. Voy a seguir los pasos del maestro, del iniciador y del que perfecciona la fe. (36:08) Primero, la oración de Jesús fue una prioridad. Segundo, la oración de Jesús fue una constante. Tercero, Lucas, (36:14) capítulo 22, versículo 42. Padre, si quieres te pido que quites esta copa de (36:20) sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la (36:27) Esta es quizá una de las oraciones más famosas, más conocidas de Jesús. Esta es la oración que Jesús hace en el monte de (36:34) los Olivos horas antes de ser entregado y posteriormente crucificado. Y en esta (36:40) oración, Jesús derrama su corazón delante de Dios. En esta oración Jesús le cuenta a su padre cómo se estaba (36:46) sintiendo en ese momento. ¿Sabía o no sabía el padre cómo se sentía el hijo? (36:51) Pero, ¿qué? Pero, pero, ¿esto fue una excusa para que el hijo no abriera y y derramara el corazón delante del Padre? (36:58) No, a sabiendas de que su padre todo lo conoce, que es omnisciente y que todo lo sabe. Jesús siendo Dios, pero siendo (37:05) hombre, decidió en oración derramar su corazón delante del Señor. Padre, si (37:12) puedes, aparta esta copa de dolor, de sufrimiento, porque Jesús sabía lo que (37:17) significaría morir y morir en una cruz. Lo que Jesús estaba diciendo, palabras (37:23) más, palabras menos. El Señor, si puedes evitar que vaya la cruz, si me puedes evitar los clavos, si (37:31) me puedes evitar la corona de espinas, si me puedes evitar los látigos romanos, si me puedes evitar ser avergonzado, (37:38) escupido, torturado, si me puedes evitar el beber vinagre, si me puedes evitar la (37:43) vergüenza, si me puedes evitar este sufrimiento, este dolor, porque en el (37:49) fondo Jesús, Jesús prefería no pasar por ese trago amargo, por ese dolor, por ese (37:54) sufrimiento. Pero le dijo, "Si puedes, hazlo, pero que no sea mi voluntad." (38:02
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Part 4: Honest Prayer and Trust in God
(38:02) ¿Y qué es lo que me enseña esta oración de Jesús? Que la oración de Jesús no solo fue una prioridad, la oración de (38:08) Jesús no solo fue una constante, sino que Jesús nos enseña que su oración fue (38:15) honesta. (38:23) Haz de la oración una prioridad. En segundo lugar, haz de la oración una constante siempre. (38:31) Pero en tercer lugar, que nuestra oración sea honesta. (38:40) ¿Sabes cuál es el problema? Que hoy en día se vive de lo superficial. (38:47) Y lo superficial, mira, mira qué revelación. Lo superficial es lo que está en la superficie. (38:59) Gracias. Wow, no me lo ha revelado carne ni sangre, de (39:05) verdad te lo digo. Eh, (39:10) el otro día veía una imagen en redes sociales cuando tiran una frase y creen que están (39:15) diciendo algo profundo, pero están diciendo algo evidente. (39:15) Un café con leche tiene café y tiene leche. (39:24) ¿Qué quiero decir con esto? Hoy en día se vive tanto de apariencias, (39:29) de lo superficial, lo que está por fuera, (39:35) que se convierte en nuestra realidad. Y cuando venimos delante de Dios no se (39:41) cambia el modo. Creemos que también tenemos que venir con esas caretas y con esas apariencias. (39:47) Por eso el Señor nos está invitando a ir aguas más profundas, a sumergirnos en las profundidades del Espíritu en (39:54) oración. Primero para que nos sea revelada nuestra condición, porque a veces somos (40:00) nosotros quienes nos engañamos a nosotros mismos a través de las apariencias que se han convertido en mi (40:05) nueva normalidad y ahora yo mismo me las creo. Y creyendo estar haciendo una oración (40:13) honesta, vengo con la misma careta. delante de la presencia de Dios. (40:19) Cuidado. Necesito, (40:25) necesito que su gloria me revele (40:30) en qué condición me encuentro para hacer una oración (40:35) honesta. Honesta. Necesito ser honesto, ser transparente (40:42) delante de la presencia de Dios. Jesús, el hijo de Dios, aquel que había sido engendrado por el espíritu de Dios (40:49) en la en el vientre de una virgen, era el plan de salvación, el evangelio (40:55) hecho carne, el verbo de Dios hecho. Y ahí estaba diciéndole al padre, oye, que (41:01) no quiero ir a la cruz, que si puede ser, por favor, pase de mí (41:06) esta copa. Se puede ser más honesto. No, imposible. estaba siendo completamente honesto. Estaba teniendo una oración (41:14) hiper mega super califragilístico, s superhonesto, (41:21) superhonesto. Jesús no fue a tratar de aparentar ni de maquillar la situación. (41:26) Jesús no quiso hacerse el fuerte en su momento más difícil y doloroso. Jesús (41:32) abrió su corazón con su padre y le dijo, "Papá, así me siento. Me siento angustiado. Ay, alguno angustiado por (41:39) aquí. Me siento preocupado. Me siento en ansiedad. Tengo angustia. Si puedes, (41:45) aparta de mí esta copa. Y qué importante, familia, que nuestras (41:51) oraciones sean honestas, que nuestras oraciones sean sinceras, que nuestras oraciones sean transparentes. Al fin y (41:57) al cabo, Dios lo sabe todo. Dios conoce tu pasado mejor que tú. Dios conoce tu (42:03) presente mejor que tú. Y Dios conoce aún lo que está por venir. Cosa que tú y yo, (42:10) ¿sabes cuál es el problema? que algunos en su afán intentan conocer (42:17) por otras vías lo que está por venir, pero descansa en Dios, (42:25) descansa en el Señor, confía en él. Vive una vida de oración (42:33) en honestidad. Honesta, ¿quién mejor que Dios para contarle tus (42:39) cosas? Está maravilloso contárselo a a la (42:47) familia de la fe, compartirlo los unos con los otros. Es necesario para llevarnos unos las cargas de los otros, (42:55) pero habla con el Señor. ¿Qué hay en tu corazón? ¿Qué hay en tu corazón? Sé honesto (43:02) delante de la presencia de Dios. Y de pronto estás en la ducha, tiene ganas de llorar (43:08) y hablas con el Señor. No puedo más. (43:13) Estás en el trabajo, Señor. No soporto a mi jefe, (43:19) lo bendigo, Señor. (43:29) La mujer que me diste por esposa. Le hizo caso a la serpiente. (43:38) Con Dios no tienes que aparentar. Con Dios no tienes que aparentar. Dios (43:44) no se va a sonrojar por tu pasado. Hijo de verdad, (43:49) la que ha liado al pollito. Dios no se va a escandalizar por tu pecado. No tenemos que impresionar a (43:56) Dios con nuestras oraciones. Escucha bien esto, por favor. No son oraciones perfectas las que Dios (44:03) responde. Son oraciones honestas las que Dios responde. (44:09) Por eso el autor a los hebreos dice lo siguiente. Hebreos capítulo 4 versículo 16. Así que acerquémonos con toda (44:15) confianza, ¿cómo? Con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí (44:20) recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más lo necesitemos. Hay alguien (44:27) que necesite su gracia en este momento, en este instante, corre al trono de la gracia. (44:34) Es accesible. Puedes acercarte honestamente, puedes (44:40) acercarte sinceramente, puedes acercarte confiadamente al trono de la gracia, porque ahí vas a hallar amor, (44:46) misericordia, bondad y el favor de Dios. No tenemos que impresionar a Dios. No tenemos que tratar de ocultar algo para (44:52) que Dios nos escuche. Ay, Señor, tapo esto para que me escuchen. No sea que como lo vean no me quieras oír. No, no, (44:59) no. Él sabe lo que hay y él te escucha. Él inclina su oído a la oración de su (45:06) pueblo. Dios te conoce. Dios sabe lo que hiciste ayer. Dios sabe lo que hiciste hace 5 años. Dios sabe lo que vas a (45:12) hacer de aquí a 5 años. Así que con Dios no podemos fingir, no podemos pretender aparentar que estamos fuertes o que (45:18) estamos bien. Es más, no lo necesitamos hacer. (45:24) Acércate a Dios tal y como estás, con tus luchas, con tus problemas, con tus dolores, con tus pérdidas, porque él es (45:31) un especialista en hacer un intercambio divino. Tú vas, tú le das de tu dolor, tú le das de tu tristeza y él te da (45:38) alegría, él te da gozo, tú le das un corazón quebrado, quebrantado, y él es especialista, él es un artesano, un (45:45) especialista en sanar corazones, en vendar heridas y dar nuevas oportunidades en el nombre de Jesús. (45:52) Amén. Ese es nuestro Dios, pero es imprescindible la oración. (46:00) ¿Sabes? Yo me he dado cuenta de que con Dios se puede ir y decirle, "Señor, estoy (46:06) débil. Me he dado cuenta de que puedo llegar delante de la presencia de Dios y (46:12) decirle, Señor, estoy débil. Me siento débil, (46:18) pero confío en que tú me puedes dar nuevas fuerzas. (46:24) Jo, este fin de semana yo me sentía débil, no lo siguiente, literal en mi cuerpo. (46:31) Este fin de semana teníamos un congreso en Barcelona. El jueves estuvimos aquí disfrutando del (46:38) tiempo de mesas y a las 6 de la mañana salía nuestro tren a Barcelona. (46:45) Llegamos a la estación de tren y nos pasó todo lo que nos podía pasar. (46:51) Cuando estamos haciendo la fila para por fin entrar en el tren, nos (46:56) pasan el código y suena. Pásalo, pásalo otra vez. (47:02) Y me dice, dice el revisor, estos billetes son para la semana que (47:08) viene. Yo santo es el que vive. (47:16) Y yo no me lo puedo creer. Total que dije, "Señor, todas mis ansiedades, (47:24) mis preocupaciones." Así que dije, "Bueno, vamos a intentar resolverlo." Ya me había levantado yo (47:30) como un poquito descompuesto. Entonces, vamos a las oficinas, consigo (47:36) cambiarlo y me entran unas ganas de vomitar horribles. A lo largo de esta semana, el Señor nos (47:43) ha permitido ver su gloria de una manera increíble. Nos ha permitido acompañar a diferentes personas que han experimentado una (47:49) libertad en su vida de una forma gloriosa y damos gloria a Dios por ello. Pero también entendemos que esto al (47:55) enemigo le hace rabiar y empieza a atacar. Mi hija Dara empezó con una (48:02) gastroenteritis que pilló en el cole. Después se le pegó a Ema. (48:08) Después, el domingo pasado, ¿os acordáis? estaba aquí de Mau, que iba a dar los anuncios, iba a dar los anuncios (48:17) y casi se me descompone aquí y a quién le tocaba después (48:24) y entonces terminamos. Por fin consigo cambiar. A las 8:30 salía el siguiente tren, pero me entraron unas ganas de (48:30) vomitar y yo buscando, buscando, buscando un baño, llego hasta la otro la punta de de la estación cuando por fin (48:36) voy a entrar y veo que es un baño de estos de pago que tienes que pagar 1 € para poder entrar. veo a la chica en la puerta, yo descompuesto, estaba pálido, (48:42) si yo ya soy blanco de por sí, mírame. Entonces, imagínate en ese momento, yo estaba pálido y entonces le digo, "¿Que (48:48) me descompongo, señora?" Y me dice, "Hijo, estás en el baño de mujeres." Digo, "No me lo puedo creer." Entonces (48:53) dice, "El de hombres está en la otra esquina." Yo iba salivando, intentando (48:59) con la respiración. Pensaba que iba a vomitar en cualquier esquina. Por fin llego al baño de hombres. Cuando llego al baño de hombres, me agacho ahí (49:06) delante del inodoro y se me quitan las ganas de vomitar. (49:16) que me quedo ahí un rato, 10 minutos, 20 minutos, 30 minutos, porque era el (49:21) malestar de saber que tenía que echar algo, pero que no lo echaba hasta que vomité (49:28) y vomité lo que no estaba escrito. Devolví, lo devolví todo. (49:33) Entonces, ya digo, 8:10, digo, a ver si perdemos el tren. (49:38) Voy corriendo donde están Mau y Ema. Llegamos, podemos hacer la fila. Por fin (49:43) nos pasa el código QR, ¿verdad? Entramos, nos sentamos en el tren. Estamos (49:49) sentados en el tren. Yo estoy descompuesta así en el asiento del tren, cuando de repente llega dos chicos y nos (49:56) dicen, "Creemos que estáis en nuestros asientos." (50:01) Y yo digo, dijo, "No puede ser." (50:06) Digo, "Estamos en el vagón seis, ¿verdad?" Dicen, "Sí, estamos en el vagón seis, dice." Y le digo, "Asientos (50:12) 17 C, 17 de esto y los asientos correctos." Dice, "Sí, 17. Nosotros también tenemos asientos. Le enseño el (50:19) billete. Dice, "Claro, pero es que en tu billete, en tu billete dice que este tren va a Barcelona, pero este tren va a (50:24) Sevilla." Quedaban 3 minutos para que empezara a (50:30) ponerse en marcha el tren. Claro, cuando escuchan cuando escuchan (50:36) esta cuando escuchan esta conversación los pasajeros, de repente se levantan varios y dicen, "¿Qué? (50:47) ¿Cómo? Claro, en ese momento ya algunos dicen, "No, no, no. Este tren va a Barcelona, los equivocados sois (50:52) vosotros." Y los sevillanos enseguida cogieron sus cosas y salieron corriendo. Pero estábamos en el lugar correcto. (50:57) Estábamos en el lugar correcto. Ya íbamos, íbamos Mau y yo. Yo (51:04) descompuesto, nervioso. Quiero ir para Barcelona, no tengo los billetes, pero encima me voy para (51:10) Sevilla. No sé dónde voy a terminar, digo yo. (51:17) Y estando en el tren me descompongo otra vez. Vomité una vez, dos veces dentro (51:23) del tren. Llegué a Barcelona, vomité una vez más en Barcelona y ya la se tenía (51:30) que llevar la alabanza en el Congreso de Barcelona. Sentía que todo el cuerpo me temblaba. (51:37) Y cuando me estoy duchando en casa de de de mis amigos, otra vez en la ducha (51:44) vomitando y ahí yo le dije, "Señor, estoy débil, (51:50) no puedo, necesito que me renueven las fuerzas, por favor, (51:57) y no me preguntes cómo, pero sé que el Señor intervino porque (52:04) literalmente ahí estuvimos el congreso, estuvimos todo el el viernes, el sábado, esta (52:11) mañana a las 6 de la mañana agarramos el tren de regreso para acá. (52:16) Gracias a Dios era el billete correcto, el tren correcto, el correcto. (52:23) Pero desde que desde que mis pies pisaron el lugar del congreso, no volví (52:28) a vomitar, no me volví a descomponer y el Señor intervino de una forma (52:33) gloriosa. Quiero decirte, me he dado cuenta de que con Dios se puede ir y decirle, "Estoy débil, pero confío en (52:40) que tú me puedes dar nuevas fuerzas. Estoy enfermo, pero sé que tú me puedes sanar. Estoy triste, pero confío que tu (52:46) gozo va a ser mi fortaleza. Estoy desanimado, pero sé que en tu presencia puedo encontrar ánimo. (52:53) Hay gente hoy que está aquí sentada y está desanimada, pero hoy en la presencia de Dios puedes encontrar (52:58) ánimo. Señor, tengo ansiedad, tengo angustia, tengo preocupación, pero sé que tú eres el príncipe de paz. Señor, (53:05) he fracasado, he caído, pero sé que tú me puedes levantar. Señor, me he equivocado y he tropezado, pero sé que (53:12) tú me darás nuevas. Tus misericordias son nuevas cada mañana. Recurro a tu (53:18) presencia, voy en oración. La oración es vital, es imprescindible, no puede ser (53:25) negociable. Cuando los discípulos le dijeron a Jesús que les enseñara a orar, Jesús les dijo, (53:31) "Cuando oren, oren de esta manera. Nunca olvides esto. La manera en que tenemos que relacionarnos con Dios es como un (53:38) padre se relaciona con un hijo. Si tú puedes ver a Dios como un padre (53:44) bueno, tú vas a pedirle como un hijo amado. (53:49) Si tú puedes ver a Dios como un padre bueno, como lo que él es, entonces vas a poder pedirle como un (53:56) hijo amado en el cielo, en el trono, nuestro rey, nuestro salvador, nuestro Señor, es también nuestro padre, un (54:03) padre bueno, un padre amoroso, un padre generoso, un padre todopoderoso. Acércate a él confiadamente. Él te (54:10) quiere escuchar y te quiere responder. (54:15) Y finalmente, Lucas, capítulo 22, versículo 44. (54:23) Jesús, estamos hablando de Jesús, dice que oró con más, (54:28) venga, esa palabra es importante. Ayúdame a predicar. Oró con más fervor fuerte. Oró con más (54:34) fervor. Fervor agonía de espíritu. Ah, pero los (54:41) cristianos pueden tener ansiedad. Jesús, (54:48) Jesús oró con más fervor y estaba en tal agonía de espíritu que su sudor caía a (54:56) tierra como grandes gotas de sangre. (55:01) Oró con fervor. Jesús hizo de la oración uno, una prioridad. Jesús hizo de la oración un (55:08) hábito. Lo hacía de manera constante. No oraba solamente cuando estaba en problemas. No oraba solo cuando lo (55:14) sentía hacer, oraba siempre, porque no es por emociones, no es por resentimientos, es por la convicción de (55:19) que es una necesidad. Jesús oró también de manera honesta, de (55:24) manera transparente. Y en cuarto y último lugar, la Biblia nos enseña que Jesús oró con fervor. (55:33) Jesús oró con fervor en el momento más difícil de su vida. Jesús oró con fervor. Jesús no oró de cualquier (55:39) manera. Jesús no oró a la ligera. Jesús no oró para salir del apuro, sino que oró con fervor. (55:47) Orar con fervor. ¿Y eso qué es lo que es (55:52) orar con fervor? No es orar con la lógica o con la razón, (55:59) sino orar con el corazón. Y Jesús en este momento difícil, duro, (56:05) amargo de su vida, la Biblia dice que hizo una oración, pero no de cualquier tipo, no una oración (56:13) cualquiera, sino una oración con fervor. Él sabía que necesitaba no solo la fe, (56:20) sino el valor para enfrentar la cruz, lo que venía por delante. (56:26) Recuerda que la invitación es morir a ti mismo y tomar tu cruz cada día. (56:34) Por eso necesitamos orar con fervor para tomar nuestra cruz cada día, (56:42) pero no cualquier tipo de oración, una oración con fervor. Y en ese momento ora su padre, una oración ferviente. Si (56:49) quieres que tu vida de oración crezca, no puedes tener cualquier clase de oración. Tu vida de oración no puede (56:55) basarse en oraciones tibias. Tienen que ser oraciones fervientes. (57:02) Una oración ferviente no necesariamente tiene que ser una oración larga. Una oración ferviente no necesariamente (57:08) tiene que ser una una oración en voz alta. Una oración ferviente es una oración con fe. (57:16) Tenemos que orar creyendo. Es importante tener tiempos prolongados de oración. (57:21) Bueno, pues sí, claro. Vimos que había ocasiones en que Jesús oraba toda la noche. Es importante orar en voz alta (57:28) también, pero si tú me preguntas, el ingrediente más importante de la oración es la fe. (57:35) Es la fe. Es con fervor, porque sin fe es imposible agradar a Dios. Cuando tú (57:43) oras con fe, te estás asegurando no solamente de que Dios escuche tu oración, sino que Dios se agradeción. (57:52) ¿Cuántos quieren agradar a Dios? Que Dios se agrade nuestra oración (57:59) es orar con fe, porque con fe agrado al Señor. Sin fe es imposible agradarle. (58:06) Con fe se le agrada. No tengamos cualquier tipo de oración, (58:11) tengamos una oración ferviente, seamos casa de oración. (58:19) hablando de las cuatro columnas de la iglesia, las cuatro los cuatro pilares fundamentales. Hechos 242, nuestro ADN (58:27) como iglesia, la comunión, la oración, el discipulado y el evangelismo. La (58:33) oración es un pilar fundamental. Es que si no hay oración estamos muertos, (58:42) espiritualmente muertos. (58:47) Las buenas intenciones no nos llevan a ninguna parte. Ay, yo tenía la intención de sacar un tiempo para orar. Qué buena intención. Ni qué buena intención. No te (58:54) llevó a ningún lado. La buena intención. Hazlo. Solo hazlo. (58:59) Es una fe que se mueve. Es una fe que tiene acción. Porque la fe sin obras es (59:08) muerta. No tengamos cualquier tipo de oración, (59:13) sino una oración ferviente. Santiago 5:17. (59:19) Mira lo que dice. Porque claro, alguno dirá, "Ah, claro, es que estamos (59:24) hablando de Jesús. Jesús, como no va a orar Jesús fervientemente porque Jesús era quien era, ¿no? (59:30) ¿Qué dice ahí? ¿Con quién empieza? Elías era tan humano como cualquiera de (59:37) nosotros. Me encanta cómo lo expresa la palabra de Dios, ¿no? Como cualquiera de nosotros. (59:44) Era tan humano como cualquiera de nosotros. Sin embargo, cuando oró con fervor para que no cayera lluvia, no (59:51) llovió durante 3 años y medio. (59:56) Quiero terminar ahí porque muchas veces pensamos, solo Jesús podía orar de esa manera. (1:00:02) Pero la Biblia nos da el ejemplo, el ejemplo de un hombre llamado Elías que tenía las mismas tentaciones, los mismos (1:00:09) problemas, las mismas luchas. De hecho, en mesas hemos estado hablando también acerca de Elías estos jueves atrás, (1:00:15) donde después de experimentar en el monte Carmelo la gloria de Dios, como fuego descendía del cielo para consumir (1:00:21) el sacrificio, acaba en una cueva (1:00:28) angustiado, con ansiedad por las amenazas de Jezabel. que había pedido su cabeza. (1:00:37) Por favor, entiéndase. La Biblia dice que oró con fervor y Dios se agradó de su oración y le respondió. (1:00:47) Iglesia, es tiempo de volver a una vida de oración. Escúchalo, por favor. Es tiempo de volver a una vida de oración, (1:00:54) a nuestros tiempos de oración, de volver a nuestra vida devocional. La oración no puede ser opcional, es vital, no solo (1:01:01) para el momento difícil, no solo para navegar en las tormentas, sino para tener una vida victoriosa. No podemos (1:01:07) tomar nuestro tiempo de oración a la ligera. Entendamos la importancia que tiene la oración. Y qué mejor ejemplo, (1:01:13) qué mejor modelo que el Señor Jesús, familia, si Jesús, si nuestro Señor (1:01:18) Jesús hizo de la oración una prioridad, si hizo de la oración un hábito, si él mismo oraba honestamente y oraba con (1:01:25) fervor, con fe, cuánto más nosotros necesitamos echar mano de la oración. (1:01:30) Hagamos de la oración una prioridad. Hagamos de la oración un hábito, una disciplina, una constancia. Oremos (1:01:36) sabiendo que no nos estamos dirigiendo a cualquier persona, nos estamos dirigiendo a nuestro Padre Celestial. (1:01:42) Oremos honestamente y confiadamente. Y finalmente, oremos con fe. Oremos con fervor, creyendo que para Dios no hay (1:01:51) nada imposible. Nada. (1:01:59) Con la palabra nada pasa como con siempre. en hebreo, en arameo, en griego, en (1:02:05) francés, en inglés, en alemania, en lo que tú quieras. Nada es nada. Para Dios no hay nada (1:02:14) imposible. Cuando se habla de oración, en realidad no solo los creyentes, (1:02:22) los cristianos, no solo los cristianos oramos, diferentes personas alrededor del mundo (1:02:30) con diferentes credos, religiones oran a sus dioses, oran a sus ídolos, oran al universo y tienen diferentes expresiones (1:02:37) de fe. ¿Qué es lo que hace diferente a un discípulo de Cristo? (1:02:43) ¿Qué es lo que hace diferente a un hijo de Dios? que nosotros no solamente tenemos el hábito de orar, no solamente (1:02:51) tenemos el poder de la oración, sino que además entendemos también a quién le (1:02:56) estamos orando. No le estamos orando a un Dios más, a un Diosito, a una imagen, no le estamos (1:03:02) orando a un ídolo, le estamos orando al Rey de Reyes y Señor de Señores, al creador del universo, al Dios (1:03:08) todopoderoso. Y eso hace toda la diferencia del mundo. Esto hace toda la diferencia del mundo. Porque el poder, (1:03:15) el poder de la oración para nosotros los cristianos, el poder de la oración no está solamente (1:03:22) en el hecho de orar, sino a quién le estamos orando. (1:03:27) Ahora tú quitas a Dios, quitas a Jesús de la ecuación y te quedas simplemente con un rezo. (1:03:35) Si tú quitas a Jesús, si tú quitas a Dios de la oración, te quedas con un rezo, con una oración vacía, una (1:03:40) plegaria. Por eso es tan importante entender que la oración más que una repetición, la oración es relación, (1:03:48) no es repetir algo todos los días. Yo siempre pongo el mismo ejemplo. (1:03:54) Siempre, siempre pongo el mismo ejemplo. Diego, ven para acá. (1:04:03) Primera vez que llego a la iglesia y conozco a Diego. Hola, ¿cómo te llamas? Eh, Diego. ¿Tú cómo te llamas? Yo me (1:04:10) llamo Iván. ¿Cuántos años tiene? 37. Qué mayor. Y yo, (1:04:19) yo tengo 34. ¿Y cuántos hijos tienes? Dos. Dos. Yo también. (1:05:00) ¿Cuál es tu color favorito? El negro. Uy, qué oscuro (1:05:06) el blanco. Bueno, hasta luego. Adiós. Adiós. Ve para allá. Para allá. Nos vemos al día (1:05:14) siguiente. Nos vemos al día siguiente. No te vayas al día siguiente. (1:05:19) Dime si tendría sentido esto. Hola, ¿cómo te llamas? Diego. ¿Y tú? (1:05:51) Yo, Iván. ¿Y cuántos años tienes? 37. ¿Y tú? Uy, qué mayor. Yo 34. (1:05:00) Yo 34. Y escúchame, ¿y cuántos hijos tienes? Tengo dos hijos. ¿Y tú? Yo dos también. (1:05:58) ¿Y cuál es tu color favorito? Ahora sí, el blanco. Ah, (1:06:07) no manches, ya me fastidió todo. No, no, es broma, es broma. Hasta otra, hasta (1:06:14) luego. Hasta luego. Día siguiente nos encontramos una ansiedad, una (1:06:24) preocupación. Venimos los dos deprimidos, deprimidos, deprimidos, deprimidos. (1:06:29) Hola, ¿cómo te llamas? Diego, deprimido. Diego. (1:06:40) ¿Y tú cómo te llamas? I, ¿cuántos años tiene? Ay, no quisiera decírtelo, pero 37. (1:06:51) No, que no que esté deprimido. Yo 34. ¿Y cuántos hijos tienes? (1:06:58) Dos. Yo también. color. Ah, negro. (1:07:07) Escúchame, quien esté preparando la obra de teatro de Navidad, por favor, que (1:07:14) Y nos vamos y nos despedimos. Gracias, Diego. Por favor, un aplauso a este maestro. (1:06:26) ¿En qué cambió? ¿En qué cambió nuestra relación del primero al último día? (1:06:35) Muchas veces venimos delante de Dios, Señor, hola, buenos días. Eh, gracias por este día, (1:06:42) que me vaya bien el día en el nombre de Jesús. Amén. Al día siguiente, (1:06:49) misma oración. Señor, hola, (1:06:54) me llamo Iván, tengo 34 años. Tengo dos hijos y mi color favorito es (1:07:00) el blanco. Al día siguiente otra vez, otra vez, otra vez. (1:07:07) y venimos siempre con lo mismo. (1:07:13) Si yo hiciera eso con mi esposa, no tendría esposa, (1:07:21) porque una relación se sostiene precisamente (1:07:26) por el diálogo, donde la comunicación es necesaria, (1:07:34) la oración es de doble vía. es donde donde yo converso, pero también (1:07:39) también me callo para escuchar la voz de Dios. El Señor es sabio en lo que hace. me dio (1:07:46) una boca y dos orejas, uno hablar, dos escuchar. (1:07:53) El caso es que a veces es tres hablar y cero escuchar. Y necesitamos también escuchar la voz de (1:08:00) Dios, aprender a oír la voz de Dios. (1:08:07) Por eso se trata de una relación donde conozco al Señor. La palabra de (1:08:13) Dios es increíble. y nos dice que la vida eterna es conocer al Señor, conocer (1:08:19) a Dios. (1:08:24) Sigamos conociendo a Dios. ¿Hay acaso algo más apasionante, (1:08:29) más increíble que conocer a nuestro Dios? (1:08:35) Pero necesitamos relación y es cuando tenemos esa conexión, esa relación con él, que tenemos la línea abierta para (1:08:41) poder orar, para poder pedir, para poder clamar. La pregunta esta mañana es, (1:08:46) ¿tienes una religión o tienes una relación? (1:08:53) ¿Tienes una religión o tienes una relación? La religión nos (1:08:58) manda a hacer rezos y plegarias. La relación nos invita a orar y a tener intimidad con Dios todos los días. (1:09:05) Comunión íntima con el Espíritu Santo. En la oración hay un sentido (1:09:11) de preparación. Y escucha esto porque con esta frase termino. En la oración hay un sentido de (1:09:18) preparación para que llegado el momento en que Dios (1:09:23) te pida algo, levántate y ve. (1:09:30) Seas sensible a su voz y obedezcas. El llamado. (1:09:36) ¿Cuántos aquí saben que son llamados? A unos pocos. (1:09:43) ¿Cuántos saben que aquí, ¿cuántos aquí saben que han sido escogidos, llamados, real sacerdocio, nación santa, pueblo (1:09:49) adquirido por Dios a precio de sangre para anunciar las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz (1:09:54) admirable? por favor. Somos somos su pueblo, somos el Señor. Fuiste llamado. No solamente estabas en tinieblas, él te
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(1:09:54) rescató, le dio sentido a tu vida y no solo eso, además te da propósito. Ha sido llamado. Pero escúchame bien, por (1:10:01) favor. El llamado no se sostiene con con emociones, pero sí con obediencia. (1:10:06) Y en la oración hay un sentido de preparación para que llegado el momento en que Dios te pida algo, cuando te Dios (1:10:14) cuando Dios te diga, levántate y ve. Y tú digas, "Que vaya, ¿dónde?" Que te levantes y vayas. Pero, ¿por qué? No, (1:10:22) no, no. ¿Por qué no? Levántate y ve. En la oración hay un sentido de (1:10:28) preparación para que seas sensible, reconozcas la voz como las ovejas (1:10:34) reconocen la voz del pastor y obedezcas. (1:10:41) Y obedezcas. La oración me va a enseñar obediencia. (1:10:46) Si a veces no soy capaz de obedecer al que sí veo, (1:10:54) ¿cómo lo voy a hacer con aquel a quien mis ojos no ven? Necesito tener una relación con él a (1:11:01) través de la oración. ¿Cuántos (1:11:09) cuántos han vomitado esta semana? No, no. ¿Cuántos cuántos han tenido ansiedades, preocupaciones, angustias, (1:11:14) problemas? Venga, somos familia, por favor. Estamos para apoyarnos los unos a los otros. Okay. Menos mal que somos (1:11:28) honestos, por lo menos, familia, (1:11:34) la oración es ir con todo el arsenal contra la Asia. (1:11:40) La oración es el arma más poderosa que el Señor nos entrega para poder hacer (1:11:45) frente a la ansiedad, a las preocupaciones, al afán, a todo lo que (1:11:50) puedas. sobrevenirnos. El Señor no prometió que estaríamos (1:11:56) libres de aflicción, todo lo contrario. Nos dijo que en el mundo tendríamos aflicciones, (1:12:03) pero otra vez más, confiad, confiad. (1:12:10) Mira el que tienes al dile confía, confía, confía, (1:12:17) confía en el Señor. ¿Qué te parece si nos ponemos en pie (1:12:27) y le das gracias al Señor? Voy a pedirle a Luis que venga por aquí. (1:12:34) Se creía que yo me había olvidado, pero no me había olvidado. (1:12:41) ¿Cuántos creen que Dios que Dios siempre llega con su palabra tiempo en aquí (1:12:46) conmigo? Y él es bueno (1:12:54) y damos gloria a Dios. Luis, gracias, pastor. Hermano, muy buenos (1:13:00) días. El Señor les continúe bendiciendo. Para quienes no me conocen, yo soy Luis. Tengo con mi hermosa esposa dos hijas. (1:13:08) Son unas familias proveniente de Colombia. Dios nos trajo esta gran nación de (1:13:13) bendición hace 5 meses. Eh, a los tr meses eh al mes y medio de estar acá. (1:13:19) Dios nos dio un trabajo a mi esposa sin documento. El pastor Juan Carlos, quien ha sido una persona maravillosa en el (1:13:25) amor de Dios, conoce toda nuestra situación y algunos de ustedes. Y pues orando le pedí al Señor que sacara mi (1:13:31) religiosidad porque era un bar y pues el tema del trago, estas cosas, pero (1:13:37) confiamos en Dios que era de bendición. Eh, llegamos a donde una prima que creo no sé si está por acá más o Valentina. (1:13:44) Vivíamos 11 en dos habitaciones. Era complejo tema de convivencia también (1:13:49) fue necesario salir. Y en ese bar eh mi esposa conoció eh una persona que le (1:13:55) dijo que nos fuéramos para su casa luego de 4 meses de estar donde mi prima, ya teníamos un mes acá y nos dijo que (1:14:02) estuviéramos el tiempo que requiriéramos. Ella estaba recién separada y pues a la semana estar ahí nos dijo (1:14:08) que teníamos que irnos porque iba a volver con su pareja. Y pues yo desesperado, la pastora Mao le comenté (1:14:14) también ese momento, muchos de ustedes le dije, pero desde que escuché la prédica de Dios a través de nuestro (1:14:21) pastor de la ansiedad, le solté a Dios todo. Se lo solté, se lo solté, me esforcé, fui valiente, diligente, pero (1:14:28) dije, "Señor, yo no puedo. Eres tú mi Dios, eres tú mi rey." Y ese domingo e el el jefe de mi esposa (1:14:37) le dijo que tenía que trabajar y habían llegado un acuerdo de que sí, un domingo sí, un domingo no y le dijo que tenía que ir. Yo le dije, "Primero está Dios, (1:14:43) amor." Le dijo, "Dios te perdona, pero yo no." Y ella temía de pronto perder el (1:14:49) trabajo que la fuente de provisión, pero le dije, "Primero está Dios." Y nos vinimos para la casa de Dios. Él colocó (1:14:54) un cartel, se busca camarera. Ella se afligió y le dijo, "Usted vaya y se pone a disposición y le dé las gracias por lo (1:15:00) que ha hecho Dios. Y él le dijo, "No, no, tranquila, es para que los fines de semana que tú no (1:15:06) vengas, esa persona te respalde." En ese mismo trabajo, en ese mismo trabajo (1:15:12) hemos hallado gracia y el Señor ha tocado el corazón de una señora que nos citó y nos regaló 1000 € hace eh (1:15:21) un 8 días y a los 5 días llegó otra vez al al lugar y le dio 1000 € más a mi (1:15:28) esposa para gloria y honra de Dios. Comenzamos a buscar el piso y la hermana (1:15:33) Marta que si está acá me dijo que fuera donde un señor y el Señor me dijo, "No, no, hay piso. No, no, no tengo, no (1:15:40) tengo." Sin papeles y sin nada. Orándole al Señor en la madrugada después que escuché la prédica de la ansiedad, le (1:15:46) dije, "Señor, aquí estoy." Me dijo, "Ves otra vez, pero no vayas solo. Ve en familia." Y fuimos. Para resumirle, (1:15:53) hoy para la gloria y honra de Dios, tenemos el piso sin documento, sin nada. (1:16:05) Es mi padre. Es mi padre. (1:16:11) Es Dios el soberano. Y lo más maravilloso (1:16:17) es que con los 2000 € que nos regaló Dios a través de esa señora llevamos (1:16:22) porque él nos pidió dos meses de fianza y un mes. Y yo le dije, "Vamos a llevar lo que tenemos." Y ayer cuando le (1:16:29) llevamos el dinero me dijo, "No, solamente el mes y la fianza me la pagas (1:16:34) en enero por tus hijas." (1:16:42) Alabado es Dios. Y con ese dinero ya compramos las camas, compramos algunas (1:16:48) cosas y glorificamos el nombre de Dios. No tenemos que ser solamente oidores, (1:16:53) sino hacedores de la palabra y entregar de corazón. Bendito sea Jehová. Amén. Tenemos un Dios vivo que resuelve un (1:17:00) Dios de lo imposible. (1:17:15) Hay poder en la oración del justo. El Señor llega con su palabra tiempo. Yo (1:17:21) quiero alentarte a que hoy puedas de esta misma manera depositar tus cargas. (1:17:27) deposita tus ansiedades. Yo sé que hay gente que ha llegado con cargas fuertes, pero deposita, deposita tus cargas, (1:17:34) deposita tus ansiedades, deposita todo delante de la presencia de Dios en esta mañana porque estoy seguro de que la (1:17:41) intervención del Espíritu Santo y que su presencia está aquí en este lugar (1:17:47) también para hacer evidente que él interviene en medio de cualquiera que sea la situación, por difícil e (1:17:54) imposible que parezca. Yo te aliento a que puedas levantar tus manos en esta mañana y puedas empezar a entregarle al (1:18:00) Señor. Suelta, deja sobre él tus cargas, tus ansiedades. Es la oración, el arma (1:18:06) que el Señor nos ha dado para ir con todo el arsenal, hacerle frente al enemigo y en el nombre de Jesús también (1:18:13) tomar la posición que tenemos en Cristo Jesús. Somos más que vencedores por (1:18:18) medio de aquel que nos amó. y dale gracias al Señor de antemano, porque la (1:18:23) fe también es una fe que agradece de antemano, es una fe que sabe celebrar, (1:18:28) aunque todavía no ocurrió, porque Dios es poderoso para cumplir lo que él prometió. (1:18:35) Así que empieza a elevar tu voz en esta hora, en esta mañana y dile, "Señor, hoy deposito sobre ti. Hoy te doy y te (1:18:43) entrego todo, todos mis ansiedades, mis cargas, mis preocupaciones, mis (1:18:48) aflicciones, mis angustias, las llevo a tus pies, las entrego, Señor, a ti y (1:18:54) descanso. Confío en obediencia que tú tienes el control absoluto, Señor. (1:19:03) Que tú tienes el control absoluto, Señor. Que tú tienes el control absoluto, (1:19:09) Señor. Dios tiene todo el control. (1:19:16) Dios tiene todo el control. (1:19:23) Si lo has dejado en manos de Dios, escucha bien, por favor. Dios está (1:19:31) en control. Si lo has depositado en él, Dios está (1:19:41) en control. Dios está (1:19:48) en control. Hay personas que están esperando (1:19:56) que sus títulos sean homologados y en estos días van a escuchar, van a recibir noticias. (1:20:02) Dios está en control. (1:20:08) Hay personas que están esperando que sus papeles sean aprobados. En estos días (1:20:15) vas a recibir la noticia. Dios está en control. (1:20:23) En estos días hay personas que se tienen que hacer pruebas (1:20:29) para ver si la enfermedad avanzó o no avanzó o se o se quitó, cómo y de nuevo (1:20:36) te digo, vas a recibir buenas noticias. Dios está en control. (1:20:45) Deposita sobre él todas tus cargas, todas tus cargas. (1:20:53) Todas tus cargas. Espíritu Santo, gracias. (1:20:59) ¿Alguien puede agradecer de antemano? ¿Alguien le puede decir al Señor (1:21:04) gracias? ¿Hay alguien que tenga una voz que pueda levantar su voz y decir gracias? Gracias, gracias. (1:21:11) Tu oración también va a edificar al cuerpo y a las personas que tienes a tu lado. Dale gracias al Señor. Dile (1:21:17) gracias. Gracias de antemano. Hay cosas que no entiendo, hay cosas que me cuestan, hay cosas pero de Señor, (1:21:23) gracias. De antemano te doy gracias y exalto tu santo nombre. Porque aquel lugar donde Cristo es honrado, donde (1:21:29) Cristo es glorificado, donde Cristo tiene el lugar que solo él merece, es el (1:21:35) lugar donde el Espíritu Santo interviene y es donde su intervención sobrenatural una vez más sale al paso para decirnos, (1:21:43) "Yo estoy en control." Él es el que tiene la última palabra en el nombre de (1:21:51) Jesús. Señor, seguimos orando por Señor, seguimos orando por cada persona que (1:21:56) necesita sanidad y creemos, Señor, en esa sanidad en el nombre de Jesús. Oramos, Señor, porque por el que (1:22:03) necesita provisión. Oramos, Señor, por el que necesita que sus papeles sean resueltos. Oramos, Señor, por el que (1:22:09) está necesitando un milagro, un empleo en este tiempo. Oramos, Señor, creyendo que toda ansiedad, toda carga, Señor, (1:22:17) depositada en tus manos se torna en un intercambio donde la paz que sobrepasa (1:22:22) todo entendimiento guardará nuestras mentes y nuestros corazones mientras (1:22:27) vivamos en Cristo Jesús. Espíritu Santo, continúa transformándonos, (1:22:33) continúa renovando nuestro entendimiento a fin de que Cristo, de que tu gloria (1:22:38) sea reflejada a través de la familia de Dios, a través de la familia de la fe, a (1:22:44) través de tu iglesia. Te amamos, Señor, en el nombre de Jesús. Amén. Amén y (1:22:50) amén. Dale un fuerte aplauso al Señor en esta mañana. Yes.